Como un "alegato a la felicidad auténtica", la universidad del Grupo Educativo CEF.- UDIMA reflexionó en su Solemne Acto de Santo Tomás de Aquino sobre una pregunta tan antigua como compleja: ¿qué es el bienestar? ¿Cómo podemos medirlo o alcanzarlo? ¿Es contrario al esfuerzo? No son preguntas fáciles de responder, algunas llevan toda una vida, como exponían el rector de UDIMA, Eugenio Lanzadera, o la profesora Ana Huertes en su lección magistral. Pero el esfuerzo es un camino para abrir esa felicidad para "estar orgullosos de nosotros mismos", y el bienestar es algo mucho más amplio y personal de cada uno. ¿Puede el conocimiento acercarnos al ansiado bienestar?
Redacción CEF.- UDIMA | Fotografías: Raúl Pérez Salvador
Durante el tradicional acto en el campus de Collado Villalba de UDIMA, el rector Eugenio Lanzadera, (acompañado de la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, y de su secretario general, Ricardo Romero), la universidad concedió el merecido reconocimiento tanto los mejores alumnos en Grado y Máster, así como a los nuevos nombres que se incorporan a la Academia de Doctores (17 en el último año académico 2023-2024), y aquellos que han logrado acreditaciones de Contratado Doctor o Profesor Titular de Universidad, o los diferentes sexenios de investigación. Además otorgó las ya tradicionales Medallas de Honor de la Universidad a las empresas cuyo compromiso formativo es más activo con el grupo educativo.
Para escenificar ese esfuerzo que luego "nos dará la felicidad", el rector de UDIMA recordó en primer lugar las palabras del presidente de honor del Grupo CEF.- UDIMA, Roque de las Heras: "Apuesta por las personas jóvenes: por las que tienen todavía pendiente el desarrollo de toda su carrera académica, porque son las que más te van a aportar". Después, apostó por la decana de la nueva Facultad de las Ciencias de la Psicología de la Salud, Eva Izquierdo, para ilustrar con los frutos de ese esfuerzo.
"Un ejemplo de profesora en plena carrera académica", decía Lanzadera que ponía en valor la "calidad de los profesores, titulaciones y alumnos" de su Facultad y, con ello, de la universidad. Para la nueva decana, la apuesta por el bienestar como temática central del acto a través de la psicología supone "un acierto", que ella respaldó con el "esfuerzo, la alegría y las ganas" puestas en mejorar tanto las titulaciones actuales como las nuevas: un Grado en Logopedia, un Máster en Prevención del Suicidio, un Máster en Investigación en Trauma Psicológico, así como un doctorado enmarcado en estos ámbitos y una clínica en intervención psicológica y logopédica.
La lección magistral que vino a continuación a cargo de la psicóloga y profesora Ana Huertes, abordó directamente lo que la filosofía y la psicología llevan tiempo tratando de dilucidar: qué es el bienestar y cómo podemos operativizar un constructo tan complejo para alcanzarlo, tanto a nivel individual como colectivo. Desde las dos corrientes principales, el hedonismo y el eudemonismo, la docente trasladó algunas de las teorías más representativas para ir, con la primera, al acopio de experiencias positivas (y evitando el malestar) hasta el sentido de un bienestar más holístico y profundo de la vida.
Por un lado, la pirámide de necesidades esenciales de Abraham Maslow y su bienestar obtenido a través de la autorrealización (cuya preocupación política e investigadora por aquellos que no pueden satisfacerla sigue "muy vigente", defendió Huertes). Por otro, el modelo multidimensional de Carol Ryff, centrado en la auto aceptación, que nos anima a aceptar nuestras limitaciones y buscar en qué podemos destacar. Para ello es importante buscar "el dominio del entorno" y desarrollar una gran "capacidad para afrontar los desafíos de la vida" y poder darle así un propósito a esta, señalaba la profesora.
Por último, el modelo PERMA de Martin Seligman, una mezcla de experiencias positivas que ensalza los lazos y la interacción con los demás para desarrollar aspectos como la solidaridad, que nos ayudará a conseguir nuestros propios objetivos y dotarnos de esa autorrealización. Y con ello también darle un sentido profundo a nuestra vida, definida para él como una combinación "de actividades de compromiso", aquellas que disfrutamos (en ese 'efecto flow') aún siendo más o menos difíciles.
Todo ello es posible con herramientas que nos aporten relajación (evocar olores o colores, el mindfulness), y rutinas que potencien nuestro autocuidado (higiene del sueño, actividad física, ocio, deporte), así como objetivos realistas y retrospectivas positivos, con las que buscamos una conexión más positiva con nuestro entorno, o a aprender a convivir con lo que menos nos gusta de nosotros. La profesora animó a los presentes: "Pensaréis que para todo esto necesitamos dos vidas, pero sólo necesitas practicar alguna de estas tareas para notar un efecto positivo, y sin efectos negativos, a diferencia de los fármacos".
Entre los galardonados como Premio Extraordinario de Fin de Grado (5 alumnos) y de Fin de Máster (15 alumnos), dos alumnos tomaron la palabra para ejercer la tradicional representación del resto de sus compañeros galardonados. En primer lugar, Francisco Javier Berrozpe García (Premio Extraordinario de Grado en Psicología), quien tras pasar años atrás por la universidad presencial, descubrió en UDIMA algo nuevo y positivo. Vivió ese efecto flow, pero también debió aprender a reorganizarse y planificar "en los momentos de cansancio". Cada uno con sus circunstancias, Berrozpe estableció como el resto de sus compañeros su ritmo en ese "maratón individual" que es formarse en UDIMA.
Pero en ese maratón el apoyo recibido "también fue individual", dijo, agradeciendo a los profesores su trabajo y dedicación, respondiendo "siempre" en foros, tutorías y hasta devolviendo llamadas; "un detalle de compromiso del que hablaba Seligman". Y añadió: "Me ha gustado mucho la cultura de esta universidad, porque invitáis a la responsabilidad individual, la iniciativa personal y la ética; valores en los que creo y considero esenciales en un mundo cada vez más virtual".
Por su parte, María Macarena Cabeza García (Máster Universitario en Práctica de la Abogacía y de la Procura) reveló cómo gracias a UDIMA logró combinar su vocación por la abogacía con su interés por el business analytics. "Mirando con perspectiva, una decisión acertada hacer este máster, por su estructura, flexibilidad y adaptación", aseveraba.
En sus palabras felicitó a UDIMA por lograr mantenerla conectada estudiando a distancia, algo que "fácilmente" puede perderse. "Además puedo decir que realmente he aprendido Derecho" dijo, destacando el componente práctico de su formación con el Grupo Educativo, que calificó como "excepcional, completa e integral". En su opinión, gracias al máster el examen de acceso a la abogacía "no fue más que un mero trámite" para poder ejercer en el despacho en el que ahora se encuentra. Todo ello por haberse formado en un entorno "excepcional", agradeció.
De los 17 nuevos doctores que recibieron su birrete y su abrazo (bienvenidos por Andrés Delgado, director del programa de doctorado en Derecho y Sociedad de UDIMA), el rector Lanzadera convidó, de manera sorpresiva y fuera protocolo, a Ramón Tinao Llerandi (doctorado en La restitución de la posesión de la vivienda en los procesos de desahucio. ¿Protección del legítimo poseedor o del ocupante?) para que hablase en nombre de todos ellos. El doctor agradeció especialmente al presidente honorífico de CEF.- UDIMA, Roque de las Heras, por haberle animado a dedicarse a la docencia: "Gracias a esa persona, dos décadas después estoy aquí, con tan insignes compañeros".
En total se reconocieron también a los doctores de la mano de David Lizcano, vicerrector de investigación de UDIMA: Álvaro Adán Vega, Bianca Jahlile Barceló Sandoval, Víctor Ramón Cortizo Rodríguez, Alejandro Manuel Dávila Ouviña, Rafael Díaz Cruz, Antonio Díaz Martín, Vanessa Fernández Chamorro, Fernando Gallego Osuna, Nathalie María Concepción García, Hualong Jin, Manuel Javier Martínez Pérez, Maria Dolores Pena Rey, Jorge Gabriel Pol Pujol, Maria Asuncion Cano Escoriaza, Franz Paúl Guzmán Galarza Y Omar Antonio Rivas García.
Y también se reconoció la acreditación como nuevos Doctores UDIMA a: Vanessa Fernández Chamorro, Nerea Barez Palomo, José Luis Estévez, Verónica Nistal Anta, Yanko Ordóñez Ontiveros y María Del Sequeros Pedroso. Así como a los que han conseguido su acreditación como Profesor Contratado Doctor (10 profesores); Profesor Titular (10 profesores) y que han obtenido Sexenios de Investigación (15 profesores).
Juan Luis Rubio, vicerrector de Relaciones Universidad-Empresa de UDIMA, dio paso al último bloque de reconocimientos de la jornada: la entrega de las Medallas de Honor de la Universidad a las Empresas, dedicadas a aquellas organizaciones que colaboran activamente con la universidad en diferentes ámbitos como los títulos propios, pero también a quienes identifican al Grupo Educativo como proveedor de referencia en formación, así como para las que gestionan las prácticas de los alumnos CEF.- UDIMA; algo "tan importante para todo el desarrollo de nuestros Grados y Másteres", reivindicaba el vicerrector.
Maria Eugenia Zumel, directora de RR.HH. y doña Laura Lizondo, Departamento de RR.HH, recogieron las medallas en nombre de la firma legal BDO, a la que Rubio agradeció su dedicación con los alumnos para las prácticas curriculares, así como su apuesta: "Que la educación y la práctica de lo aprendido es una inversión clave para el éxito". Desde la empresa, las representantes agradecieron la aportación del Grupo Educativo en cuanto a la incorporación de perfiles profesionales que acaban llegando a sus clientes y les ayudan a mejorar su negocio: "cerca del 50% proviene de vuestros centros"; "vuestra ayuda nos hace ser más grandes".
Después, Gabriel Pitarch recogía la medalla en nombre de Tiro Práctico Defensivo. El director de esta academia de formación, especializada en en el ámbito de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, reivindicó a su personal como el mayor activo de la organización. Algo que ha mejorado gracias a la colaboración con UDIMA, que ha supuesto "un puente hacia la excelencia" para definirles y para "estar en la vanguardia de la formación" y poder así responder a las demandas del mercado. "Estoy seguro de que juntos seguiremos construyendo una organización donde el respecto, la colaboración y la excelencia sean nuestras señas de identidad", remarcaba Pitarch.
BCE Caja Rural recibió la última medalla, recogida por Pilar Ruíz (directora de Consultoría de Gestión de Personas) y Lucía Rodríguez (Departamento de Gestión y Desarrollo). Un símbolo para premiar su "genuino compromiso con el desarrollo profesional y personal de todos sus colaboradores", decía el vicerrector Rubio, que beneficia tanto a su organización como a toda la sociedad al promover la innovación y la competitividad.
Desde la cooperativa de crédito, las representantes recibieron este "privilegio" con gratitud y alegría: "Agradecemos a UDIMA por ser un faro de conocimiento y por inspirarnos a seguir creciendo y contribuyendo con pasión. Este honor nos motiva a continuar con la generación de impacto positivo, a innovar y devolver a la sociedad todo lo recibido".
Cerró la jornada la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, dedicando sus agradecimientos a los premios extraordinarios en Grado y Máster por su esfuerzo y tesón "dignos de admiración", así como a la ponente magistral Ana Huertes, a los doctores y las empresas, "compañeras de viaje en la formación continua". A los doctores les animó a seguir en la investigación compartiendo su conocimiento, y les recordó que, aunque pocos alcancen la fama por ella, cada investigador contribuye "con un valioso grano de arena al desarrollo humano".
Subrayó la importancia de la formación, además de la investigación, para que una universidad avance, y redobló su confianza en el buen hacer y los valores que vertebran la institución: una universidad "cercana sostenible e innovadora con el objetivo de mejorar la sociedad".
Antes de finalizar, se detuvo en uno de los grandes temas de actualidad: el impacto de la inteligencia artificial en la educación, cuyo impacto transformador, dijo, "no podemos ignorar". La IA está dando lugar a herramientas muy poderosas, que desde la personalización y la optimización que permiten, están revolucionando la enseñanza. No obstante, la presidenta advirtió que esta tecnología debe usarse "con responsabilidad y ética" para que beneficien "a toda la comunidad académica". Y no deben alejar a los profesionales de la educación de su fin último: "Inspirar y fomentar el verdadero aprendizaje" de los alumnos, es decir, su crecimiento practicando lo estudiado.
"Os animo a ser agentes de cambio", finalizó, participando en investigaciones colaborando entre profesores y alumnos para explorar nuevos horizontes del conocimiento. "Vuestra implicación y esfuerzo son fundamentales", abundó, para alcanzar las aspiraciones colectivas de la universidad: lograr un futuro más brillante para la institución y, con ello, para toda la sociedad.
Como un "alegato a la felicidad auténtica", la universidad del Grupo Educativo CEF.- UDIMA reflexionó en su Solemne Acto de Santo Tomás de Aquino sobre una pregunta tan antigua como compleja: ¿qué es el bienestar? ¿Cómo podemos medirlo o alcanzarlo? ¿Es contrario al esfuerzo? No son preguntas fáciles de responder, algunas llevan toda una vida, como exponían el rector de UDIMA, Eugenio Lanzadera, o la profesora Ana Huertes en su lección magistral. Pero el esfuerzo es un camino para abrir esa felicidad para "estar orgullosos de nosotros mismos", y el bienestar es algo mucho más amplio y personal de cada uno. ¿Puede el conocimiento acercarnos al ansiado bienestar?
Redacción CEF.- UDIMA | Fotografías: Raúl Pérez Salvador
Durante el tradicional acto en el campus de Collado Villalba de UDIMA, el rector Eugenio Lanzadera, (acompañado de la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, y de su secretario general, Ricardo Romero), la universidad concedió el merecido reconocimiento tanto los mejores alumnos en Grado y Máster, así como a los nuevos nombres que se incorporan a la Academia de Doctores (17 en el último año académico 2023-2024), y aquellos que han logrado acreditaciones de Contratado Doctor o Profesor Titular de Universidad, o los diferentes sexenios de investigación. Además otorgó las ya tradicionales Medallas de Honor de la Universidad a las empresas cuyo compromiso formativo es más activo con el grupo educativo.
Para escenificar ese esfuerzo que luego "nos dará la felicidad", el rector de UDIMA recordó en primer lugar las palabras del presidente de honor del Grupo CEF.- UDIMA, Roque de las Heras: "Apuesta por las personas jóvenes: por las que tienen todavía pendiente el desarrollo de toda su carrera académica, porque son las que más te van a aportar". Después, apostó por la decana de la nueva Facultad de las Ciencias de la Psicología de la Salud, Eva Izquierdo, para ilustrar con los frutos de ese esfuerzo.
"Un ejemplo de profesora en plena carrera académica", decía Lanzadera que ponía en valor la "calidad de los profesores, titulaciones y alumnos" de su Facultad y, con ello, de la universidad. Para la nueva decana, la apuesta por el bienestar como temática central del acto a través de la psicología supone "un acierto", que ella respaldó con el "esfuerzo, la alegría y las ganas" puestas en mejorar tanto las titulaciones actuales como las nuevas: un Grado en Logopedia, un Máster en Prevención del Suicidio, un Máster en Investigación en Trauma Psicológico, así como un doctorado enmarcado en estos ámbitos y una clínica en intervención psicológica y logopédica.
La lección magistral que vino a continuación a cargo de la psicóloga y profesora Ana Huertes, abordó directamente lo que la filosofía y la psicología llevan tiempo tratando de dilucidar: qué es el bienestar y cómo podemos operativizar un constructo tan complejo para alcanzarlo, tanto a nivel individual como colectivo. Desde las dos corrientes principales, el hedonismo y el eudemonismo, la docente trasladó algunas de las teorías más representativas para ir, con la primera, al acopio de experiencias positivas (y evitando el malestar) hasta el sentido de un bienestar más holístico y profundo de la vida.
Por un lado, la pirámide de necesidades esenciales de Abraham Maslow y su bienestar obtenido a través de la autorrealización (cuya preocupación política e investigadora por aquellos que no pueden satisfacerla sigue "muy vigente", defendió Huertes). Por otro, el modelo multidimensional de Carol Ryff, centrado en la auto aceptación, que nos anima a aceptar nuestras limitaciones y buscar en qué podemos destacar. Para ello es importante buscar "el dominio del entorno" y desarrollar una gran "capacidad para afrontar los desafíos de la vida" y poder darle así un propósito a esta, señalaba la profesora.
Por último, el modelo PERMA de Martin Seligman, una mezcla de experiencias positivas que ensalza los lazos y la interacción con los demás para desarrollar aspectos como la solidaridad, que nos ayudará a conseguir nuestros propios objetivos y dotarnos de esa autorrealización. Y con ello también darle un sentido profundo a nuestra vida, definida para él como una combinación "de actividades de compromiso", aquellas que disfrutamos (en ese 'efecto flow') aún siendo más o menos difíciles.
Todo ello es posible con herramientas que nos aporten relajación (evocar olores o colores, el mindfulness), y rutinas que potencien nuestro autocuidado (higiene del sueño, actividad física, ocio, deporte), así como objetivos realistas y retrospectivas positivos, con las que buscamos una conexión más positiva con nuestro entorno, o a aprender a convivir con lo que menos nos gusta de nosotros. La profesora animó a los presentes: "Pensaréis que para todo esto necesitamos dos vidas, pero sólo necesitas practicar alguna de estas tareas para notar un efecto positivo, y sin efectos negativos, a diferencia de los fármacos".
Entre los galardonados como Premio Extraordinario de Fin de Grado (5 alumnos) y de Fin de Máster (15 alumnos), dos alumnos tomaron la palabra para ejercer la tradicional representación del resto de sus compañeros galardonados. En primer lugar, Francisco Javier Berrozpe García (Premio Extraordinario de Grado en Psicología), quien tras pasar años atrás por la universidad presencial, descubrió en UDIMA algo nuevo y positivo. Vivió ese efecto flow, pero también debió aprender a reorganizarse y planificar "en los momentos de cansancio". Cada uno con sus circunstancias, Berrozpe estableció como el resto de sus compañeros su ritmo en ese "maratón individual" que es formarse en UDIMA.
Pero en ese maratón el apoyo recibido "también fue individual", dijo, agradeciendo a los profesores su trabajo y dedicación, respondiendo "siempre" en foros, tutorías y hasta devolviendo llamadas; "un detalle de compromiso del que hablaba Seligman". Y añadió: "Me ha gustado mucho la cultura de esta universidad, porque invitáis a la responsabilidad individual, la iniciativa personal y la ética; valores en los que creo y considero esenciales en un mundo cada vez más virtual".
Por su parte, María Macarena Cabeza García (Máster Universitario en Práctica de la Abogacía y de la Procura) reveló cómo gracias a UDIMA logró combinar su vocación por la abogacía con su interés por el business analytics. "Mirando con perspectiva, una decisión acertada hacer este máster, por su estructura, flexibilidad y adaptación", aseveraba.
En sus palabras felicitó a UDIMA por lograr mantenerla conectada estudiando a distancia, algo que "fácilmente" puede perderse. "Además puedo decir que realmente he aprendido Derecho" dijo, destacando el componente práctico de su formación con el Grupo Educativo, que calificó como "excepcional, completa e integral". En su opinión, gracias al máster el examen de acceso a la abogacía "no fue más que un mero trámite" para poder ejercer en el despacho en el que ahora se encuentra. Todo ello por haberse formado en un entorno "excepcional", agradeció.
De los 17 nuevos doctores que recibieron su birrete y su abrazo (bienvenidos por Andrés Delgado, director del programa de doctorado en Derecho y Sociedad de UDIMA), el rector Lanzadera convidó, de manera sorpresiva y fuera protocolo, a Ramón Tinao Llerandi (doctorado en La restitución de la posesión de la vivienda en los procesos de desahucio. ¿Protección del legítimo poseedor o del ocupante?) para que hablase en nombre de todos ellos. El doctor agradeció especialmente al presidente honorífico de CEF.- UDIMA, Roque de las Heras, por haberle animado a dedicarse a la docencia: "Gracias a esa persona, dos décadas después estoy aquí, con tan insignes compañeros".
En total se reconocieron también a los doctores de la mano de David Lizcano, vicerrector de investigación de UDIMA: Álvaro Adán Vega, Bianca Jahlile Barceló Sandoval, Víctor Ramón Cortizo Rodríguez, Alejandro Manuel Dávila Ouviña, Rafael Díaz Cruz, Antonio Díaz Martín, Vanessa Fernández Chamorro, Fernando Gallego Osuna, Nathalie María Concepción García, Hualong Jin, Manuel Javier Martínez Pérez, Maria Dolores Pena Rey, Jorge Gabriel Pol Pujol, Maria Asuncion Cano Escoriaza, Franz Paúl Guzmán Galarza Y Omar Antonio Rivas García.
Y también se reconoció la acreditación como nuevos Doctores UDIMA a: Vanessa Fernández Chamorro, Nerea Barez Palomo, José Luis Estévez, Verónica Nistal Anta, Yanko Ordóñez Ontiveros y María Del Sequeros Pedroso. Así como a los que han conseguido su acreditación como Profesor Contratado Doctor (10 profesores); Profesor Titular (10 profesores) y que han obtenido Sexenios de Investigación (15 profesores).
Juan Luis Rubio, vicerrector de Relaciones Universidad-Empresa de UDIMA, dio paso al último bloque de reconocimientos de la jornada: la entrega de las Medallas de Honor de la Universidad a las Empresas, dedicadas a aquellas organizaciones que colaboran activamente con la universidad en diferentes ámbitos como los títulos propios, pero también a quienes identifican al Grupo Educativo como proveedor de referencia en formación, así como para las que gestionan las prácticas de los alumnos CEF.- UDIMA; algo "tan importante para todo el desarrollo de nuestros Grados y Másteres", reivindicaba el vicerrector.
Maria Eugenia Zumel, directora de RR.HH. y doña Laura Lizondo, Departamento de RR.HH, recogieron las medallas en nombre de la firma legal BDO, a la que Rubio agradeció su dedicación con los alumnos para las prácticas curriculares, así como su apuesta: "Que la educación y la práctica de lo aprendido es una inversión clave para el éxito". Desde la empresa, las representantes agradecieron la aportación del Grupo Educativo en cuanto a la incorporación de perfiles profesionales que acaban llegando a sus clientes y les ayudan a mejorar su negocio: "cerca del 50% proviene de vuestros centros"; "vuestra ayuda nos hace ser más grandes".
Después, Gabriel Pitarch recogía la medalla en nombre de Tiro Práctico Defensivo. El director de esta academia de formación, especializada en en el ámbito de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, reivindicó a su personal como el mayor activo de la organización. Algo que ha mejorado gracias a la colaboración con UDIMA, que ha supuesto "un puente hacia la excelencia" para definirles y para "estar en la vanguardia de la formación" y poder así responder a las demandas del mercado. "Estoy seguro de que juntos seguiremos construyendo una organización donde el respecto, la colaboración y la excelencia sean nuestras señas de identidad", remarcaba Pitarch.
BCE Caja Rural recibió la última medalla, recogida por Pilar Ruíz (directora de Consultoría de Gestión de Personas) y Lucía Rodríguez (Departamento de Gestión y Desarrollo). Un símbolo para premiar su "genuino compromiso con el desarrollo profesional y personal de todos sus colaboradores", decía el vicerrector Rubio, que beneficia tanto a su organización como a toda la sociedad al promover la innovación y la competitividad.
Desde la cooperativa de crédito, las representantes recibieron este "privilegio" con gratitud y alegría: "Agradecemos a UDIMA por ser un faro de conocimiento y por inspirarnos a seguir creciendo y contribuyendo con pasión. Este honor nos motiva a continuar con la generación de impacto positivo, a innovar y devolver a la sociedad todo lo recibido".
Cerró la jornada la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, dedicando sus agradecimientos a los premios extraordinarios en Grado y Máster por su esfuerzo y tesón "dignos de admiración", así como a la ponente magistral Ana Huertes, a los doctores y las empresas, "compañeras de viaje en la formación continua". A los doctores les animó a seguir en la investigación compartiendo su conocimiento, y les recordó que, aunque pocos alcancen la fama por ella, cada investigador contribuye "con un valioso grano de arena al desarrollo humano".
Subrayó la importancia de la formación, además de la investigación, para que una universidad avance, y redobló su confianza en el buen hacer y los valores que vertebran la institución: una universidad "cercana sostenible e innovadora con el objetivo de mejorar la sociedad".
Antes de finalizar, se detuvo en uno de los grandes temas de actualidad: el impacto de la inteligencia artificial en la educación, cuyo impacto transformador, dijo, "no podemos ignorar". La IA está dando lugar a herramientas muy poderosas, que desde la personalización y la optimización que permiten, están revolucionando la enseñanza. No obstante, la presidenta advirtió que esta tecnología debe usarse "con responsabilidad y ética" para que beneficien "a toda la comunidad académica". Y no deben alejar a los profesionales de la educación de su fin último: "Inspirar y fomentar el verdadero aprendizaje" de los alumnos, es decir, su crecimiento practicando lo estudiado.
"Os animo a ser agentes de cambio", finalizó, participando en investigaciones colaborando entre profesores y alumnos para explorar nuevos horizontes del conocimiento. "Vuestra implicación y esfuerzo son fundamentales", abundó, para alcanzar las aspiraciones colectivas de la universidad: lograr un futuro más brillante para la institución y, con ello, para toda la sociedad.
Como un "alegato a la felicidad auténtica", la universidad del Grupo Educativo CEF.- UDIMA reflexionó en su Solemne Acto de Santo Tomás de Aquino sobre una pregunta tan antigua como compleja: ¿qué es el bienestar? ¿Cómo podemos medirlo o alcanzarlo? ¿Es contrario al esfuerzo? No son preguntas fáciles de responder, algunas llevan toda una vida, como exponían el rector de UDIMA, Eugenio Lanzadera, o la profesora Ana Huertes en su lección magistral. Pero el esfuerzo es un camino para abrir esa felicidad para "estar orgullosos de nosotros mismos", y el bienestar es algo mucho más amplio y personal de cada uno. ¿Puede el conocimiento acercarnos al ansiado bienestar?
Redacción CEF.- UDIMA | Fotografías: Raúl Pérez Salvador
Durante el tradicional acto en el campus de Collado Villalba de UDIMA, el rector Eugenio Lanzadera, (acompañado de la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, y de su secretario general, Ricardo Romero), la universidad concedió el merecido reconocimiento tanto los mejores alumnos en Grado y Máster, así como a los nuevos nombres que se incorporan a la Academia de Doctores (17 en el último año académico 2023-2024), y aquellos que han logrado acreditaciones de Contratado Doctor o Profesor Titular de Universidad, o los diferentes sexenios de investigación. Además otorgó las ya tradicionales Medallas de Honor de la Universidad a las empresas cuyo compromiso formativo es más activo con el grupo educativo.
Para escenificar ese esfuerzo que luego "nos dará la felicidad", el rector de UDIMA recordó en primer lugar las palabras del presidente de honor del Grupo CEF.- UDIMA, Roque de las Heras: "Apuesta por las personas jóvenes: por las que tienen todavía pendiente el desarrollo de toda su carrera académica, porque son las que más te van a aportar". Después, apostó por la decana de la nueva Facultad de las Ciencias de la Psicología de la Salud, Eva Izquierdo, para ilustrar con los frutos de ese esfuerzo.
"Un ejemplo de profesora en plena carrera académica", decía Lanzadera que ponía en valor la "calidad de los profesores, titulaciones y alumnos" de su Facultad y, con ello, de la universidad. Para la nueva decana, la apuesta por el bienestar como temática central del acto a través de la psicología supone "un acierto", que ella respaldó con el "esfuerzo, la alegría y las ganas" puestas en mejorar tanto las titulaciones actuales como las nuevas: un Grado en Logopedia, un Máster en Prevención del Suicidio, un Máster en Investigación en Trauma Psicológico, así como un doctorado enmarcado en estos ámbitos y una clínica en intervención psicológica y logopédica.
La lección magistral que vino a continuación a cargo de la psicóloga y profesora Ana Huertes, abordó directamente lo que la filosofía y la psicología llevan tiempo tratando de dilucidar: qué es el bienestar y cómo podemos operativizar un constructo tan complejo para alcanzarlo, tanto a nivel individual como colectivo. Desde las dos corrientes principales, el hedonismo y el eudemonismo, la docente trasladó algunas de las teorías más representativas para ir, con la primera, al acopio de experiencias positivas (y evitando el malestar) hasta el sentido de un bienestar más holístico y profundo de la vida.
Por un lado, la pirámide de necesidades esenciales de Abraham Maslow y su bienestar obtenido a través de la autorrealización (cuya preocupación política e investigadora por aquellos que no pueden satisfacerla sigue "muy vigente", defendió Huertes). Por otro, el modelo multidimensional de Carol Ryff, centrado en la auto aceptación, que nos anima a aceptar nuestras limitaciones y buscar en qué podemos destacar. Para ello es importante buscar "el dominio del entorno" y desarrollar una gran "capacidad para afrontar los desafíos de la vida" y poder darle así un propósito a esta, señalaba la profesora.
Por último, el modelo PERMA de Martin Seligman, una mezcla de experiencias positivas que ensalza los lazos y la interacción con los demás para desarrollar aspectos como la solidaridad, que nos ayudará a conseguir nuestros propios objetivos y dotarnos de esa autorrealización. Y con ello también darle un sentido profundo a nuestra vida, definida para él como una combinación "de actividades de compromiso", aquellas que disfrutamos (en ese 'efecto flow') aún siendo más o menos difíciles.
Todo ello es posible con herramientas que nos aporten relajación (evocar olores o colores, el mindfulness), y rutinas que potencien nuestro autocuidado (higiene del sueño, actividad física, ocio, deporte), así como objetivos realistas y retrospectivas positivos, con las que buscamos una conexión más positiva con nuestro entorno, o a aprender a convivir con lo que menos nos gusta de nosotros. La profesora animó a los presentes: "Pensaréis que para todo esto necesitamos dos vidas, pero sólo necesitas practicar alguna de estas tareas para notar un efecto positivo, y sin efectos negativos, a diferencia de los fármacos".
Entre los galardonados como Premio Extraordinario de Fin de Grado (5 alumnos) y de Fin de Máster (15 alumnos), dos alumnos tomaron la palabra para ejercer la tradicional representación del resto de sus compañeros galardonados. En primer lugar, Francisco Javier Berrozpe García (Premio Extraordinario de Grado en Psicología), quien tras pasar años atrás por la universidad presencial, descubrió en UDIMA algo nuevo y positivo. Vivió ese efecto flow, pero también debió aprender a reorganizarse y planificar "en los momentos de cansancio". Cada uno con sus circunstancias, Berrozpe estableció como el resto de sus compañeros su ritmo en ese "maratón individual" que es formarse en UDIMA.
Pero en ese maratón el apoyo recibido "también fue individual", dijo, agradeciendo a los profesores su trabajo y dedicación, respondiendo "siempre" en foros, tutorías y hasta devolviendo llamadas; "un detalle de compromiso del que hablaba Seligman". Y añadió: "Me ha gustado mucho la cultura de esta universidad, porque invitáis a la responsabilidad individual, la iniciativa personal y la ética; valores en los que creo y considero esenciales en un mundo cada vez más virtual".
Por su parte, María Macarena Cabeza García (Máster Universitario en Práctica de la Abogacía y de la Procura) reveló cómo gracias a UDIMA logró combinar su vocación por la abogacía con su interés por el business analytics. "Mirando con perspectiva, una decisión acertada hacer este máster, por su estructura, flexibilidad y adaptación", aseveraba.
En sus palabras felicitó a UDIMA por lograr mantenerla conectada estudiando a distancia, algo que "fácilmente" puede perderse. "Además puedo decir que realmente he aprendido Derecho" dijo, destacando el componente práctico de su formación con el Grupo Educativo, que calificó como "excepcional, completa e integral". En su opinión, gracias al máster el examen de acceso a la abogacía "no fue más que un mero trámite" para poder ejercer en el despacho en el que ahora se encuentra. Todo ello por haberse formado en un entorno "excepcional", agradeció.
De los 17 nuevos doctores que recibieron su birrete y su abrazo (bienvenidos por Andrés Delgado, director del programa de doctorado en Derecho y Sociedad de UDIMA), el rector Lanzadera convidó, de manera sorpresiva y fuera protocolo, a Ramón Tinao Llerandi (doctorado en La restitución de la posesión de la vivienda en los procesos de desahucio. ¿Protección del legítimo poseedor o del ocupante?) para que hablase en nombre de todos ellos. El doctor agradeció especialmente al presidente honorífico de CEF.- UDIMA, Roque de las Heras, por haberle animado a dedicarse a la docencia: "Gracias a esa persona, dos décadas después estoy aquí, con tan insignes compañeros".
En total se reconocieron también a los doctores de la mano de David Lizcano, vicerrector de investigación de UDIMA: Álvaro Adán Vega, Bianca Jahlile Barceló Sandoval, Víctor Ramón Cortizo Rodríguez, Alejandro Manuel Dávila Ouviña, Rafael Díaz Cruz, Antonio Díaz Martín, Vanessa Fernández Chamorro, Fernando Gallego Osuna, Nathalie María Concepción García, Hualong Jin, Manuel Javier Martínez Pérez, Maria Dolores Pena Rey, Jorge Gabriel Pol Pujol, Maria Asuncion Cano Escoriaza, Franz Paúl Guzmán Galarza Y Omar Antonio Rivas García.
Y también se reconoció la acreditación como nuevos Doctores UDIMA a: Vanessa Fernández Chamorro, Nerea Barez Palomo, José Luis Estévez, Verónica Nistal Anta, Yanko Ordóñez Ontiveros y María Del Sequeros Pedroso. Así como a los que han conseguido su acreditación como Profesor Contratado Doctor (10 profesores); Profesor Titular (10 profesores) y que han obtenido Sexenios de Investigación (15 profesores).
Juan Luis Rubio, vicerrector de Relaciones Universidad-Empresa de UDIMA, dio paso al último bloque de reconocimientos de la jornada: la entrega de las Medallas de Honor de la Universidad a las Empresas, dedicadas a aquellas organizaciones que colaboran activamente con la universidad en diferentes ámbitos como los títulos propios, pero también a quienes identifican al Grupo Educativo como proveedor de referencia en formación, así como para las que gestionan las prácticas de los alumnos CEF.- UDIMA; algo "tan importante para todo el desarrollo de nuestros Grados y Másteres", reivindicaba el vicerrector.
Maria Eugenia Zumel, directora de RR.HH. y doña Laura Lizondo, Departamento de RR.HH, recogieron las medallas en nombre de la firma legal BDO, a la que Rubio agradeció su dedicación con los alumnos para las prácticas curriculares, así como su apuesta: "Que la educación y la práctica de lo aprendido es una inversión clave para el éxito". Desde la empresa, las representantes agradecieron la aportación del Grupo Educativo en cuanto a la incorporación de perfiles profesionales que acaban llegando a sus clientes y les ayudan a mejorar su negocio: "cerca del 50% proviene de vuestros centros"; "vuestra ayuda nos hace ser más grandes".
Después, Gabriel Pitarch recogía la medalla en nombre de Tiro Práctico Defensivo. El director de esta academia de formación, especializada en en el ámbito de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, reivindicó a su personal como el mayor activo de la organización. Algo que ha mejorado gracias a la colaboración con UDIMA, que ha supuesto "un puente hacia la excelencia" para definirles y para "estar en la vanguardia de la formación" y poder así responder a las demandas del mercado. "Estoy seguro de que juntos seguiremos construyendo una organización donde el respecto, la colaboración y la excelencia sean nuestras señas de identidad", remarcaba Pitarch.
BCE Caja Rural recibió la última medalla, recogida por Pilar Ruíz (directora de Consultoría de Gestión de Personas) y Lucía Rodríguez (Departamento de Gestión y Desarrollo). Un símbolo para premiar su "genuino compromiso con el desarrollo profesional y personal de todos sus colaboradores", decía el vicerrector Rubio, que beneficia tanto a su organización como a toda la sociedad al promover la innovación y la competitividad.
Desde la cooperativa de crédito, las representantes recibieron este "privilegio" con gratitud y alegría: "Agradecemos a UDIMA por ser un faro de conocimiento y por inspirarnos a seguir creciendo y contribuyendo con pasión. Este honor nos motiva a continuar con la generación de impacto positivo, a innovar y devolver a la sociedad todo lo recibido".
Cerró la jornada la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, dedicando sus agradecimientos a los premios extraordinarios en Grado y Máster por su esfuerzo y tesón "dignos de admiración", así como a la ponente magistral Ana Huertes, a los doctores y las empresas, "compañeras de viaje en la formación continua". A los doctores les animó a seguir en la investigación compartiendo su conocimiento, y les recordó que, aunque pocos alcancen la fama por ella, cada investigador contribuye "con un valioso grano de arena al desarrollo humano".
Subrayó la importancia de la formación, además de la investigación, para que una universidad avance, y redobló su confianza en el buen hacer y los valores que vertebran la institución: una universidad "cercana sostenible e innovadora con el objetivo de mejorar la sociedad".
Antes de finalizar, se detuvo en uno de los grandes temas de actualidad: el impacto de la inteligencia artificial en la educación, cuyo impacto transformador, dijo, "no podemos ignorar". La IA está dando lugar a herramientas muy poderosas, que desde la personalización y la optimización que permiten, están revolucionando la enseñanza. No obstante, la presidenta advirtió que esta tecnología debe usarse "con responsabilidad y ética" para que beneficien "a toda la comunidad académica". Y no deben alejar a los profesionales de la educación de su fin último: "Inspirar y fomentar el verdadero aprendizaje" de los alumnos, es decir, su crecimiento practicando lo estudiado.
"Os animo a ser agentes de cambio", finalizó, participando en investigaciones colaborando entre profesores y alumnos para explorar nuevos horizontes del conocimiento. "Vuestra implicación y esfuerzo son fundamentales", abundó, para alcanzar las aspiraciones colectivas de la universidad: lograr un futuro más brillante para la institución y, con ello, para toda la sociedad.
Como un "alegato a la felicidad auténtica", la universidad del Grupo Educativo CEF.- UDIMA reflexionó en su Solemne Acto de Santo Tomás de Aquino sobre una pregunta tan antigua como compleja: ¿qué es el bienestar? ¿Cómo podemos medirlo o alcanzarlo? ¿Es contrario al esfuerzo? No son preguntas fáciles de responder, algunas llevan toda una vida, como exponían el rector de UDIMA, Eugenio Lanzadera, o la profesora Ana Huertes en su lección magistral. Pero el esfuerzo es un camino para abrir esa felicidad para "estar orgullosos de nosotros mismos", y el bienestar es algo mucho más amplio y personal de cada uno. ¿Puede el conocimiento acercarnos al ansiado bienestar?
Redacción CEF.- UDIMA | Fotografías: Raúl Pérez Salvador
Durante el tradicional acto en el campus de Collado Villalba de UDIMA, el rector Eugenio Lanzadera, (acompañado de la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, y de su secretario general, Ricardo Romero), la universidad concedió el merecido reconocimiento tanto los mejores alumnos en Grado y Máster, así como a los nuevos nombres que se incorporan a la Academia de Doctores (17 en el último año académico 2023-2024), y aquellos que han logrado acreditaciones de Contratado Doctor o Profesor Titular de Universidad, o los diferentes sexenios de investigación. Además otorgó las ya tradicionales Medallas de Honor de la Universidad a las empresas cuyo compromiso formativo es más activo con el grupo educativo.
Para escenificar ese esfuerzo que luego "nos dará la felicidad", el rector de UDIMA recordó en primer lugar las palabras del presidente de honor del Grupo CEF.- UDIMA, Roque de las Heras: "Apuesta por las personas jóvenes: por las que tienen todavía pendiente el desarrollo de toda su carrera académica, porque son las que más te van a aportar". Después, apostó por la decana de la nueva Facultad de las Ciencias de la Psicología de la Salud, Eva Izquierdo, para ilustrar con los frutos de ese esfuerzo.
"Un ejemplo de profesora en plena carrera académica", decía Lanzadera que ponía en valor la "calidad de los profesores, titulaciones y alumnos" de su Facultad y, con ello, de la universidad. Para la nueva decana, la apuesta por el bienestar como temática central del acto a través de la psicología supone "un acierto", que ella respaldó con el "esfuerzo, la alegría y las ganas" puestas en mejorar tanto las titulaciones actuales como las nuevas: un Grado en Logopedia, un Máster en Prevención del Suicidio, un Máster en Investigación en Trauma Psicológico, así como un doctorado enmarcado en estos ámbitos y una clínica en intervención psicológica y logopédica.
La lección magistral que vino a continuación a cargo de la psicóloga y profesora Ana Huertes, abordó directamente lo que la filosofía y la psicología llevan tiempo tratando de dilucidar: qué es el bienestar y cómo podemos operativizar un constructo tan complejo para alcanzarlo, tanto a nivel individual como colectivo. Desde las dos corrientes principales, el hedonismo y el eudemonismo, la docente trasladó algunas de las teorías más representativas para ir, con la primera, al acopio de experiencias positivas (y evitando el malestar) hasta el sentido de un bienestar más holístico y profundo de la vida.
Por un lado, la pirámide de necesidades esenciales de Abraham Maslow y su bienestar obtenido a través de la autorrealización (cuya preocupación política e investigadora por aquellos que no pueden satisfacerla sigue "muy vigente", defendió Huertes). Por otro, el modelo multidimensional de Carol Ryff, centrado en la auto aceptación, que nos anima a aceptar nuestras limitaciones y buscar en qué podemos destacar. Para ello es importante buscar "el dominio del entorno" y desarrollar una gran "capacidad para afrontar los desafíos de la vida" y poder darle así un propósito a esta, señalaba la profesora.
Por último, el modelo PERMA de Martin Seligman, una mezcla de experiencias positivas que ensalza los lazos y la interacción con los demás para desarrollar aspectos como la solidaridad, que nos ayudará a conseguir nuestros propios objetivos y dotarnos de esa autorrealización. Y con ello también darle un sentido profundo a nuestra vida, definida para él como una combinación "de actividades de compromiso", aquellas que disfrutamos (en ese 'efecto flow') aún siendo más o menos difíciles.
Todo ello es posible con herramientas que nos aporten relajación (evocar olores o colores, el mindfulness), y rutinas que potencien nuestro autocuidado (higiene del sueño, actividad física, ocio, deporte), así como objetivos realistas y retrospectivas positivos, con las que buscamos una conexión más positiva con nuestro entorno, o a aprender a convivir con lo que menos nos gusta de nosotros. La profesora animó a los presentes: "Pensaréis que para todo esto necesitamos dos vidas, pero sólo necesitas practicar alguna de estas tareas para notar un efecto positivo, y sin efectos negativos, a diferencia de los fármacos".
Entre los galardonados como Premio Extraordinario de Fin de Grado (5 alumnos) y de Fin de Máster (15 alumnos), dos alumnos tomaron la palabra para ejercer la tradicional representación del resto de sus compañeros galardonados. En primer lugar, Francisco Javier Berrozpe García (Premio Extraordinario de Grado en Psicología), quien tras pasar años atrás por la universidad presencial, descubrió en UDIMA algo nuevo y positivo. Vivió ese efecto flow, pero también debió aprender a reorganizarse y planificar "en los momentos de cansancio". Cada uno con sus circunstancias, Berrozpe estableció como el resto de sus compañeros su ritmo en ese "maratón individual" que es formarse en UDIMA.
Pero en ese maratón el apoyo recibido "también fue individual", dijo, agradeciendo a los profesores su trabajo y dedicación, respondiendo "siempre" en foros, tutorías y hasta devolviendo llamadas; "un detalle de compromiso del que hablaba Seligman". Y añadió: "Me ha gustado mucho la cultura de esta universidad, porque invitáis a la responsabilidad individual, la iniciativa personal y la ética; valores en los que creo y considero esenciales en un mundo cada vez más virtual".
Por su parte, María Macarena Cabeza García (Máster Universitario en Práctica de la Abogacía y de la Procura) reveló cómo gracias a UDIMA logró combinar su vocación por la abogacía con su interés por el business analytics. "Mirando con perspectiva, una decisión acertada hacer este máster, por su estructura, flexibilidad y adaptación", aseveraba.
En sus palabras felicitó a UDIMA por lograr mantenerla conectada estudiando a distancia, algo que "fácilmente" puede perderse. "Además puedo decir que realmente he aprendido Derecho" dijo, destacando el componente práctico de su formación con el Grupo Educativo, que calificó como "excepcional, completa e integral". En su opinión, gracias al máster el examen de acceso a la abogacía "no fue más que un mero trámite" para poder ejercer en el despacho en el que ahora se encuentra. Todo ello por haberse formado en un entorno "excepcional", agradeció.
De los 17 nuevos doctores que recibieron su birrete y su abrazo (bienvenidos por Andrés Delgado, director del programa de doctorado en Derecho y Sociedad de UDIMA), el rector Lanzadera convidó, de manera sorpresiva y fuera protocolo, a Ramón Tinao Llerandi (doctorado en La restitución de la posesión de la vivienda en los procesos de desahucio. ¿Protección del legítimo poseedor o del ocupante?) para que hablase en nombre de todos ellos. El doctor agradeció especialmente al presidente honorífico de CEF.- UDIMA, Roque de las Heras, por haberle animado a dedicarse a la docencia: "Gracias a esa persona, dos décadas después estoy aquí, con tan insignes compañeros".
En total se reconocieron también a los doctores de la mano de David Lizcano, vicerrector de investigación de UDIMA: Álvaro Adán Vega, Bianca Jahlile Barceló Sandoval, Víctor Ramón Cortizo Rodríguez, Alejandro Manuel Dávila Ouviña, Rafael Díaz Cruz, Antonio Díaz Martín, Vanessa Fernández Chamorro, Fernando Gallego Osuna, Nathalie María Concepción García, Hualong Jin, Manuel Javier Martínez Pérez, Maria Dolores Pena Rey, Jorge Gabriel Pol Pujol, Maria Asuncion Cano Escoriaza, Franz Paúl Guzmán Galarza Y Omar Antonio Rivas García.
Y también se reconoció la acreditación como nuevos Doctores UDIMA a: Vanessa Fernández Chamorro, Nerea Barez Palomo, José Luis Estévez, Verónica Nistal Anta, Yanko Ordóñez Ontiveros y María Del Sequeros Pedroso. Así como a los que han conseguido su acreditación como Profesor Contratado Doctor (10 profesores); Profesor Titular (10 profesores) y que han obtenido Sexenios de Investigación (15 profesores).
Juan Luis Rubio, vicerrector de Relaciones Universidad-Empresa de UDIMA, dio paso al último bloque de reconocimientos de la jornada: la entrega de las Medallas de Honor de la Universidad a las Empresas, dedicadas a aquellas organizaciones que colaboran activamente con la universidad en diferentes ámbitos como los títulos propios, pero también a quienes identifican al Grupo Educativo como proveedor de referencia en formación, así como para las que gestionan las prácticas de los alumnos CEF.- UDIMA; algo "tan importante para todo el desarrollo de nuestros Grados y Másteres", reivindicaba el vicerrector.
Maria Eugenia Zumel, directora de RR.HH. y doña Laura Lizondo, Departamento de RR.HH, recogieron las medallas en nombre de la firma legal BDO, a la que Rubio agradeció su dedicación con los alumnos para las prácticas curriculares, así como su apuesta: "Que la educación y la práctica de lo aprendido es una inversión clave para el éxito". Desde la empresa, las representantes agradecieron la aportación del Grupo Educativo en cuanto a la incorporación de perfiles profesionales que acaban llegando a sus clientes y les ayudan a mejorar su negocio: "cerca del 50% proviene de vuestros centros"; "vuestra ayuda nos hace ser más grandes".
Después, Gabriel Pitarch recogía la medalla en nombre de Tiro Práctico Defensivo. El director de esta academia de formación, especializada en en el ámbito de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, reivindicó a su personal como el mayor activo de la organización. Algo que ha mejorado gracias a la colaboración con UDIMA, que ha supuesto "un puente hacia la excelencia" para definirles y para "estar en la vanguardia de la formación" y poder así responder a las demandas del mercado. "Estoy seguro de que juntos seguiremos construyendo una organización donde el respecto, la colaboración y la excelencia sean nuestras señas de identidad", remarcaba Pitarch.
BCE Caja Rural recibió la última medalla, recogida por Pilar Ruíz (directora de Consultoría de Gestión de Personas) y Lucía Rodríguez (Departamento de Gestión y Desarrollo). Un símbolo para premiar su "genuino compromiso con el desarrollo profesional y personal de todos sus colaboradores", decía el vicerrector Rubio, que beneficia tanto a su organización como a toda la sociedad al promover la innovación y la competitividad.
Desde la cooperativa de crédito, las representantes recibieron este "privilegio" con gratitud y alegría: "Agradecemos a UDIMA por ser un faro de conocimiento y por inspirarnos a seguir creciendo y contribuyendo con pasión. Este honor nos motiva a continuar con la generación de impacto positivo, a innovar y devolver a la sociedad todo lo recibido".
Cerró la jornada la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, dedicando sus agradecimientos a los premios extraordinarios en Grado y Máster por su esfuerzo y tesón "dignos de admiración", así como a la ponente magistral Ana Huertes, a los doctores y las empresas, "compañeras de viaje en la formación continua". A los doctores les animó a seguir en la investigación compartiendo su conocimiento, y les recordó que, aunque pocos alcancen la fama por ella, cada investigador contribuye "con un valioso grano de arena al desarrollo humano".
Subrayó la importancia de la formación, además de la investigación, para que una universidad avance, y redobló su confianza en el buen hacer y los valores que vertebran la institución: una universidad "cercana sostenible e innovadora con el objetivo de mejorar la sociedad".
Antes de finalizar, se detuvo en uno de los grandes temas de actualidad: el impacto de la inteligencia artificial en la educación, cuyo impacto transformador, dijo, "no podemos ignorar". La IA está dando lugar a herramientas muy poderosas, que desde la personalización y la optimización que permiten, están revolucionando la enseñanza. No obstante, la presidenta advirtió que esta tecnología debe usarse "con responsabilidad y ética" para que beneficien "a toda la comunidad académica". Y no deben alejar a los profesionales de la educación de su fin último: "Inspirar y fomentar el verdadero aprendizaje" de los alumnos, es decir, su crecimiento practicando lo estudiado.
"Os animo a ser agentes de cambio", finalizó, participando en investigaciones colaborando entre profesores y alumnos para explorar nuevos horizontes del conocimiento. "Vuestra implicación y esfuerzo son fundamentales", abundó, para alcanzar las aspiraciones colectivas de la universidad: lograr un futuro más brillante para la institución y, con ello, para toda la sociedad.
Como un "alegato a la felicidad auténtica", la universidad del Grupo Educativo CEF.- UDIMA reflexionó en su Solemne Acto de Santo Tomás de Aquino sobre una pregunta tan antigua como compleja: ¿qué es el bienestar? ¿Cómo podemos medirlo o alcanzarlo? ¿Es contrario al esfuerzo? No son preguntas fáciles de responder, algunas llevan toda una vida, como exponían el rector de UDIMA, Eugenio Lanzadera, o la profesora Ana Huertes en su lección magistral. Pero el esfuerzo es un camino para abrir esa felicidad para "estar orgullosos de nosotros mismos", y el bienestar es algo mucho más amplio y personal de cada uno. ¿Puede el conocimiento acercarnos al ansiado bienestar?
Redacción CEF.- UDIMA | Fotografías: Raúl Pérez Salvador
Durante el tradicional acto en el campus de Collado Villalba de UDIMA, el rector Eugenio Lanzadera, (acompañado de la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, y de su secretario general, Ricardo Romero), la universidad concedió el merecido reconocimiento tanto los mejores alumnos en Grado y Máster, así como a los nuevos nombres que se incorporan a la Academia de Doctores (17 en el último año académico 2023-2024), y aquellos que han logrado acreditaciones de Contratado Doctor o Profesor Titular de Universidad, o los diferentes sexenios de investigación. Además otorgó las ya tradicionales Medallas de Honor de la Universidad a las empresas cuyo compromiso formativo es más activo con el grupo educativo.
Para escenificar ese esfuerzo que luego "nos dará la felicidad", el rector de UDIMA recordó en primer lugar las palabras del presidente de honor del Grupo CEF.- UDIMA, Roque de las Heras: "Apuesta por las personas jóvenes: por las que tienen todavía pendiente el desarrollo de toda su carrera académica, porque son las que más te van a aportar". Después, apostó por la decana de la nueva Facultad de las Ciencias de la Psicología de la Salud, Eva Izquierdo, para ilustrar con los frutos de ese esfuerzo.
"Un ejemplo de profesora en plena carrera académica", decía Lanzadera que ponía en valor la "calidad de los profesores, titulaciones y alumnos" de su Facultad y, con ello, de la universidad. Para la nueva decana, la apuesta por el bienestar como temática central del acto a través de la psicología supone "un acierto", que ella respaldó con el "esfuerzo, la alegría y las ganas" puestas en mejorar tanto las titulaciones actuales como las nuevas: un Grado en Logopedia, un Máster en Prevención del Suicidio, un Máster en Investigación en Trauma Psicológico, así como un doctorado enmarcado en estos ámbitos y una clínica en intervención psicológica y logopédica.
La lección magistral que vino a continuación a cargo de la psicóloga y profesora Ana Huertes, abordó directamente lo que la filosofía y la psicología llevan tiempo tratando de dilucidar: qué es el bienestar y cómo podemos operativizar un constructo tan complejo para alcanzarlo, tanto a nivel individual como colectivo. Desde las dos corrientes principales, el hedonismo y el eudemonismo, la docente trasladó algunas de las teorías más representativas para ir, con la primera, al acopio de experiencias positivas (y evitando el malestar) hasta el sentido de un bienestar más holístico y profundo de la vida.
Por un lado, la pirámide de necesidades esenciales de Abraham Maslow y su bienestar obtenido a través de la autorrealización (cuya preocupación política e investigadora por aquellos que no pueden satisfacerla sigue "muy vigente", defendió Huertes). Por otro, el modelo multidimensional de Carol Ryff, centrado en la auto aceptación, que nos anima a aceptar nuestras limitaciones y buscar en qué podemos destacar. Para ello es importante buscar "el dominio del entorno" y desarrollar una gran "capacidad para afrontar los desafíos de la vida" y poder darle así un propósito a esta, señalaba la profesora.
Por último, el modelo PERMA de Martin Seligman, una mezcla de experiencias positivas que ensalza los lazos y la interacción con los demás para desarrollar aspectos como la solidaridad, que nos ayudará a conseguir nuestros propios objetivos y dotarnos de esa autorrealización. Y con ello también darle un sentido profundo a nuestra vida, definida para él como una combinación "de actividades de compromiso", aquellas que disfrutamos (en ese 'efecto flow') aún siendo más o menos difíciles.
Todo ello es posible con herramientas que nos aporten relajación (evocar olores o colores, el mindfulness), y rutinas que potencien nuestro autocuidado (higiene del sueño, actividad física, ocio, deporte), así como objetivos realistas y retrospectivas positivos, con las que buscamos una conexión más positiva con nuestro entorno, o a aprender a convivir con lo que menos nos gusta de nosotros. La profesora animó a los presentes: "Pensaréis que para todo esto necesitamos dos vidas, pero sólo necesitas practicar alguna de estas tareas para notar un efecto positivo, y sin efectos negativos, a diferencia de los fármacos".
Entre los galardonados como Premio Extraordinario de Fin de Grado (5 alumnos) y de Fin de Máster (15 alumnos), dos alumnos tomaron la palabra para ejercer la tradicional representación del resto de sus compañeros galardonados. En primer lugar, Francisco Javier Berrozpe García (Premio Extraordinario de Grado en Psicología), quien tras pasar años atrás por la universidad presencial, descubrió en UDIMA algo nuevo y positivo. Vivió ese efecto flow, pero también debió aprender a reorganizarse y planificar "en los momentos de cansancio". Cada uno con sus circunstancias, Berrozpe estableció como el resto de sus compañeros su ritmo en ese "maratón individual" que es formarse en UDIMA.
Pero en ese maratón el apoyo recibido "también fue individual", dijo, agradeciendo a los profesores su trabajo y dedicación, respondiendo "siempre" en foros, tutorías y hasta devolviendo llamadas; "un detalle de compromiso del que hablaba Seligman". Y añadió: "Me ha gustado mucho la cultura de esta universidad, porque invitáis a la responsabilidad individual, la iniciativa personal y la ética; valores en los que creo y considero esenciales en un mundo cada vez más virtual".
Por su parte, María Macarena Cabeza García (Máster Universitario en Práctica de la Abogacía y de la Procura) reveló cómo gracias a UDIMA logró combinar su vocación por la abogacía con su interés por el business analytics. "Mirando con perspectiva, una decisión acertada hacer este máster, por su estructura, flexibilidad y adaptación", aseveraba.
En sus palabras felicitó a UDIMA por lograr mantenerla conectada estudiando a distancia, algo que "fácilmente" puede perderse. "Además puedo decir que realmente he aprendido Derecho" dijo, destacando el componente práctico de su formación con el Grupo Educativo, que calificó como "excepcional, completa e integral". En su opinión, gracias al máster el examen de acceso a la abogacía "no fue más que un mero trámite" para poder ejercer en el despacho en el que ahora se encuentra. Todo ello por haberse formado en un entorno "excepcional", agradeció.
De los 17 nuevos doctores que recibieron su birrete y su abrazo (bienvenidos por Andrés Delgado, director del programa de doctorado en Derecho y Sociedad de UDIMA), el rector Lanzadera convidó, de manera sorpresiva y fuera protocolo, a Ramón Tinao Llerandi (doctorado en La restitución de la posesión de la vivienda en los procesos de desahucio. ¿Protección del legítimo poseedor o del ocupante?) para que hablase en nombre de todos ellos. El doctor agradeció especialmente al presidente honorífico de CEF.- UDIMA, Roque de las Heras, por haberle animado a dedicarse a la docencia: "Gracias a esa persona, dos décadas después estoy aquí, con tan insignes compañeros".
En total se reconocieron también a los doctores de la mano de David Lizcano, vicerrector de investigación de UDIMA: Álvaro Adán Vega, Bianca Jahlile Barceló Sandoval, Víctor Ramón Cortizo Rodríguez, Alejandro Manuel Dávila Ouviña, Rafael Díaz Cruz, Antonio Díaz Martín, Vanessa Fernández Chamorro, Fernando Gallego Osuna, Nathalie María Concepción García, Hualong Jin, Manuel Javier Martínez Pérez, Maria Dolores Pena Rey, Jorge Gabriel Pol Pujol, Maria Asuncion Cano Escoriaza, Franz Paúl Guzmán Galarza Y Omar Antonio Rivas García.
Y también se reconoció la acreditación como nuevos Doctores UDIMA a: Vanessa Fernández Chamorro, Nerea Barez Palomo, José Luis Estévez, Verónica Nistal Anta, Yanko Ordóñez Ontiveros y María Del Sequeros Pedroso. Así como a los que han conseguido su acreditación como Profesor Contratado Doctor (10 profesores); Profesor Titular (10 profesores) y que han obtenido Sexenios de Investigación (15 profesores).
Juan Luis Rubio, vicerrector de Relaciones Universidad-Empresa de UDIMA, dio paso al último bloque de reconocimientos de la jornada: la entrega de las Medallas de Honor de la Universidad a las Empresas, dedicadas a aquellas organizaciones que colaboran activamente con la universidad en diferentes ámbitos como los títulos propios, pero también a quienes identifican al Grupo Educativo como proveedor de referencia en formación, así como para las que gestionan las prácticas de los alumnos CEF.- UDIMA; algo "tan importante para todo el desarrollo de nuestros Grados y Másteres", reivindicaba el vicerrector.
Maria Eugenia Zumel, directora de RR.HH. y doña Laura Lizondo, Departamento de RR.HH, recogieron las medallas en nombre de la firma legal BDO, a la que Rubio agradeció su dedicación con los alumnos para las prácticas curriculares, así como su apuesta: "Que la educación y la práctica de lo aprendido es una inversión clave para el éxito". Desde la empresa, las representantes agradecieron la aportación del Grupo Educativo en cuanto a la incorporación de perfiles profesionales que acaban llegando a sus clientes y les ayudan a mejorar su negocio: "cerca del 50% proviene de vuestros centros"; "vuestra ayuda nos hace ser más grandes".
Después, Gabriel Pitarch recogía la medalla en nombre de Tiro Práctico Defensivo. El director de esta academia de formación, especializada en en el ámbito de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, reivindicó a su personal como el mayor activo de la organización. Algo que ha mejorado gracias a la colaboración con UDIMA, que ha supuesto "un puente hacia la excelencia" para definirles y para "estar en la vanguardia de la formación" y poder así responder a las demandas del mercado. "Estoy seguro de que juntos seguiremos construyendo una organización donde el respecto, la colaboración y la excelencia sean nuestras señas de identidad", remarcaba Pitarch.
BCE Caja Rural recibió la última medalla, recogida por Pilar Ruíz (directora de Consultoría de Gestión de Personas) y Lucía Rodríguez (Departamento de Gestión y Desarrollo). Un símbolo para premiar su "genuino compromiso con el desarrollo profesional y personal de todos sus colaboradores", decía el vicerrector Rubio, que beneficia tanto a su organización como a toda la sociedad al promover la innovación y la competitividad.
Desde la cooperativa de crédito, las representantes recibieron este "privilegio" con gratitud y alegría: "Agradecemos a UDIMA por ser un faro de conocimiento y por inspirarnos a seguir creciendo y contribuyendo con pasión. Este honor nos motiva a continuar con la generación de impacto positivo, a innovar y devolver a la sociedad todo lo recibido".
Cerró la jornada la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, dedicando sus agradecimientos a los premios extraordinarios en Grado y Máster por su esfuerzo y tesón "dignos de admiración", así como a la ponente magistral Ana Huertes, a los doctores y las empresas, "compañeras de viaje en la formación continua". A los doctores les animó a seguir en la investigación compartiendo su conocimiento, y les recordó que, aunque pocos alcancen la fama por ella, cada investigador contribuye "con un valioso grano de arena al desarrollo humano".
Subrayó la importancia de la formación, además de la investigación, para que una universidad avance, y redobló su confianza en el buen hacer y los valores que vertebran la institución: una universidad "cercana sostenible e innovadora con el objetivo de mejorar la sociedad".
Antes de finalizar, se detuvo en uno de los grandes temas de actualidad: el impacto de la inteligencia artificial en la educación, cuyo impacto transformador, dijo, "no podemos ignorar". La IA está dando lugar a herramientas muy poderosas, que desde la personalización y la optimización que permiten, están revolucionando la enseñanza. No obstante, la presidenta advirtió que esta tecnología debe usarse "con responsabilidad y ética" para que beneficien "a toda la comunidad académica". Y no deben alejar a los profesionales de la educación de su fin último: "Inspirar y fomentar el verdadero aprendizaje" de los alumnos, es decir, su crecimiento practicando lo estudiado.
"Os animo a ser agentes de cambio", finalizó, participando en investigaciones colaborando entre profesores y alumnos para explorar nuevos horizontes del conocimiento. "Vuestra implicación y esfuerzo son fundamentales", abundó, para alcanzar las aspiraciones colectivas de la universidad: lograr un futuro más brillante para la institución y, con ello, para toda la sociedad.
Como un "alegato a la felicidad auténtica", la universidad del Grupo Educativo CEF.- UDIMA reflexionó en su Solemne Acto de Santo Tomás de Aquino sobre una pregunta tan antigua como compleja: ¿qué es el bienestar? ¿Cómo podemos medirlo o alcanzarlo? ¿Es contrario al esfuerzo? No son preguntas fáciles de responder, algunas llevan toda una vida, como exponían el rector de UDIMA, Eugenio Lanzadera, o la profesora Ana Huertes en su lección magistral. Pero el esfuerzo es un camino para abrir esa felicidad para "estar orgullosos de nosotros mismos", y el bienestar es algo mucho más amplio y personal de cada uno. ¿Puede el conocimiento acercarnos al ansiado bienestar?
Redacción CEF.- UDIMA | Fotografías: Raúl Pérez Salvador
Durante el tradicional acto en el campus de Collado Villalba de UDIMA, el rector Eugenio Lanzadera, (acompañado de la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, y de su secretario general, Ricardo Romero), la universidad concedió el merecido reconocimiento tanto los mejores alumnos en Grado y Máster, así como a los nuevos nombres que se incorporan a la Academia de Doctores (17 en el último año académico 2023-2024), y aquellos que han logrado acreditaciones de Contratado Doctor o Profesor Titular de Universidad, o los diferentes sexenios de investigación. Además otorgó las ya tradicionales Medallas de Honor de la Universidad a las empresas cuyo compromiso formativo es más activo con el grupo educativo.
Para escenificar ese esfuerzo que luego "nos dará la felicidad", el rector de UDIMA recordó en primer lugar las palabras del presidente de honor del Grupo CEF.- UDIMA, Roque de las Heras: "Apuesta por las personas jóvenes: por las que tienen todavía pendiente el desarrollo de toda su carrera académica, porque son las que más te van a aportar". Después, apostó por la decana de la nueva Facultad de las Ciencias de la Psicología de la Salud, Eva Izquierdo, para ilustrar con los frutos de ese esfuerzo.
"Un ejemplo de profesora en plena carrera académica", decía Lanzadera que ponía en valor la "calidad de los profesores, titulaciones y alumnos" de su Facultad y, con ello, de la universidad. Para la nueva decana, la apuesta por el bienestar como temática central del acto a través de la psicología supone "un acierto", que ella respaldó con el "esfuerzo, la alegría y las ganas" puestas en mejorar tanto las titulaciones actuales como las nuevas: un Grado en Logopedia, un Máster en Prevención del Suicidio, un Máster en Investigación en Trauma Psicológico, así como un doctorado enmarcado en estos ámbitos y una clínica en intervención psicológica y logopédica.
La lección magistral que vino a continuación a cargo de la psicóloga y profesora Ana Huertes, abordó directamente lo que la filosofía y la psicología llevan tiempo tratando de dilucidar: qué es el bienestar y cómo podemos operativizar un constructo tan complejo para alcanzarlo, tanto a nivel individual como colectivo. Desde las dos corrientes principales, el hedonismo y el eudemonismo, la docente trasladó algunas de las teorías más representativas para ir, con la primera, al acopio de experiencias positivas (y evitando el malestar) hasta el sentido de un bienestar más holístico y profundo de la vida.
Por un lado, la pirámide de necesidades esenciales de Abraham Maslow y su bienestar obtenido a través de la autorrealización (cuya preocupación política e investigadora por aquellos que no pueden satisfacerla sigue "muy vigente", defendió Huertes). Por otro, el modelo multidimensional de Carol Ryff, centrado en la auto aceptación, que nos anima a aceptar nuestras limitaciones y buscar en qué podemos destacar. Para ello es importante buscar "el dominio del entorno" y desarrollar una gran "capacidad para afrontar los desafíos de la vida" y poder darle así un propósito a esta, señalaba la profesora.
Por último, el modelo PERMA de Martin Seligman, una mezcla de experiencias positivas que ensalza los lazos y la interacción con los demás para desarrollar aspectos como la solidaridad, que nos ayudará a conseguir nuestros propios objetivos y dotarnos de esa autorrealización. Y con ello también darle un sentido profundo a nuestra vida, definida para él como una combinación "de actividades de compromiso", aquellas que disfrutamos (en ese 'efecto flow') aún siendo más o menos difíciles.
Todo ello es posible con herramientas que nos aporten relajación (evocar olores o colores, el mindfulness), y rutinas que potencien nuestro autocuidado (higiene del sueño, actividad física, ocio, deporte), así como objetivos realistas y retrospectivas positivos, con las que buscamos una conexión más positiva con nuestro entorno, o a aprender a convivir con lo que menos nos gusta de nosotros. La profesora animó a los presentes: "Pensaréis que para todo esto necesitamos dos vidas, pero sólo necesitas practicar alguna de estas tareas para notar un efecto positivo, y sin efectos negativos, a diferencia de los fármacos".
Entre los galardonados como Premio Extraordinario de Fin de Grado (5 alumnos) y de Fin de Máster (15 alumnos), dos alumnos tomaron la palabra para ejercer la tradicional representación del resto de sus compañeros galardonados. En primer lugar, Francisco Javier Berrozpe García (Premio Extraordinario de Grado en Psicología), quien tras pasar años atrás por la universidad presencial, descubrió en UDIMA algo nuevo y positivo. Vivió ese efecto flow, pero también debió aprender a reorganizarse y planificar "en los momentos de cansancio". Cada uno con sus circunstancias, Berrozpe estableció como el resto de sus compañeros su ritmo en ese "maratón individual" que es formarse en UDIMA.
Pero en ese maratón el apoyo recibido "también fue individual", dijo, agradeciendo a los profesores su trabajo y dedicación, respondiendo "siempre" en foros, tutorías y hasta devolviendo llamadas; "un detalle de compromiso del que hablaba Seligman". Y añadió: "Me ha gustado mucho la cultura de esta universidad, porque invitáis a la responsabilidad individual, la iniciativa personal y la ética; valores en los que creo y considero esenciales en un mundo cada vez más virtual".
Por su parte, María Macarena Cabeza García (Máster Universitario en Práctica de la Abogacía y de la Procura) reveló cómo gracias a UDIMA logró combinar su vocación por la abogacía con su interés por el business analytics. "Mirando con perspectiva, una decisión acertada hacer este máster, por su estructura, flexibilidad y adaptación", aseveraba.
En sus palabras felicitó a UDIMA por lograr mantenerla conectada estudiando a distancia, algo que "fácilmente" puede perderse. "Además puedo decir que realmente he aprendido Derecho" dijo, destacando el componente práctico de su formación con el Grupo Educativo, que calificó como "excepcional, completa e integral". En su opinión, gracias al máster el examen de acceso a la abogacía "no fue más que un mero trámite" para poder ejercer en el despacho en el que ahora se encuentra. Todo ello por haberse formado en un entorno "excepcional", agradeció.
De los 17 nuevos doctores que recibieron su birrete y su abrazo (bienvenidos por Andrés Delgado, director del programa de doctorado en Derecho y Sociedad de UDIMA), el rector Lanzadera convidó, de manera sorpresiva y fuera protocolo, a Ramón Tinao Llerandi (doctorado en La restitución de la posesión de la vivienda en los procesos de desahucio. ¿Protección del legítimo poseedor o del ocupante?) para que hablase en nombre de todos ellos. El doctor agradeció especialmente al presidente honorífico de CEF.- UDIMA, Roque de las Heras, por haberle animado a dedicarse a la docencia: "Gracias a esa persona, dos décadas después estoy aquí, con tan insignes compañeros".
En total se reconocieron también a los doctores de la mano de David Lizcano, vicerrector de investigación de UDIMA: Álvaro Adán Vega, Bianca Jahlile Barceló Sandoval, Víctor Ramón Cortizo Rodríguez, Alejandro Manuel Dávila Ouviña, Rafael Díaz Cruz, Antonio Díaz Martín, Vanessa Fernández Chamorro, Fernando Gallego Osuna, Nathalie María Concepción García, Hualong Jin, Manuel Javier Martínez Pérez, Maria Dolores Pena Rey, Jorge Gabriel Pol Pujol, Maria Asuncion Cano Escoriaza, Franz Paúl Guzmán Galarza Y Omar Antonio Rivas García.
Y también se reconoció la acreditación como nuevos Doctores UDIMA a: Vanessa Fernández Chamorro, Nerea Barez Palomo, José Luis Estévez, Verónica Nistal Anta, Yanko Ordóñez Ontiveros y María Del Sequeros Pedroso. Así como a los que han conseguido su acreditación como Profesor Contratado Doctor (10 profesores); Profesor Titular (10 profesores) y que han obtenido Sexenios de Investigación (15 profesores).
Juan Luis Rubio, vicerrector de Relaciones Universidad-Empresa de UDIMA, dio paso al último bloque de reconocimientos de la jornada: la entrega de las Medallas de Honor de la Universidad a las Empresas, dedicadas a aquellas organizaciones que colaboran activamente con la universidad en diferentes ámbitos como los títulos propios, pero también a quienes identifican al Grupo Educativo como proveedor de referencia en formación, así como para las que gestionan las prácticas de los alumnos CEF.- UDIMA; algo "tan importante para todo el desarrollo de nuestros Grados y Másteres", reivindicaba el vicerrector.
Maria Eugenia Zumel, directora de RR.HH. y doña Laura Lizondo, Departamento de RR.HH, recogieron las medallas en nombre de la firma legal BDO, a la que Rubio agradeció su dedicación con los alumnos para las prácticas curriculares, así como su apuesta: "Que la educación y la práctica de lo aprendido es una inversión clave para el éxito". Desde la empresa, las representantes agradecieron la aportación del Grupo Educativo en cuanto a la incorporación de perfiles profesionales que acaban llegando a sus clientes y les ayudan a mejorar su negocio: "cerca del 50% proviene de vuestros centros"; "vuestra ayuda nos hace ser más grandes".
Después, Gabriel Pitarch recogía la medalla en nombre de Tiro Práctico Defensivo. El director de esta academia de formación, especializada en en el ámbito de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, reivindicó a su personal como el mayor activo de la organización. Algo que ha mejorado gracias a la colaboración con UDIMA, que ha supuesto "un puente hacia la excelencia" para definirles y para "estar en la vanguardia de la formación" y poder así responder a las demandas del mercado. "Estoy seguro de que juntos seguiremos construyendo una organización donde el respecto, la colaboración y la excelencia sean nuestras señas de identidad", remarcaba Pitarch.
BCE Caja Rural recibió la última medalla, recogida por Pilar Ruíz (directora de Consultoría de Gestión de Personas) y Lucía Rodríguez (Departamento de Gestión y Desarrollo). Un símbolo para premiar su "genuino compromiso con el desarrollo profesional y personal de todos sus colaboradores", decía el vicerrector Rubio, que beneficia tanto a su organización como a toda la sociedad al promover la innovación y la competitividad.
Desde la cooperativa de crédito, las representantes recibieron este "privilegio" con gratitud y alegría: "Agradecemos a UDIMA por ser un faro de conocimiento y por inspirarnos a seguir creciendo y contribuyendo con pasión. Este honor nos motiva a continuar con la generación de impacto positivo, a innovar y devolver a la sociedad todo lo recibido".
Cerró la jornada la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, dedicando sus agradecimientos a los premios extraordinarios en Grado y Máster por su esfuerzo y tesón "dignos de admiración", así como a la ponente magistral Ana Huertes, a los doctores y las empresas, "compañeras de viaje en la formación continua". A los doctores les animó a seguir en la investigación compartiendo su conocimiento, y les recordó que, aunque pocos alcancen la fama por ella, cada investigador contribuye "con un valioso grano de arena al desarrollo humano".
Subrayó la importancia de la formación, además de la investigación, para que una universidad avance, y redobló su confianza en el buen hacer y los valores que vertebran la institución: una universidad "cercana sostenible e innovadora con el objetivo de mejorar la sociedad".
Antes de finalizar, se detuvo en uno de los grandes temas de actualidad: el impacto de la inteligencia artificial en la educación, cuyo impacto transformador, dijo, "no podemos ignorar". La IA está dando lugar a herramientas muy poderosas, que desde la personalización y la optimización que permiten, están revolucionando la enseñanza. No obstante, la presidenta advirtió que esta tecnología debe usarse "con responsabilidad y ética" para que beneficien "a toda la comunidad académica". Y no deben alejar a los profesionales de la educación de su fin último: "Inspirar y fomentar el verdadero aprendizaje" de los alumnos, es decir, su crecimiento practicando lo estudiado.
"Os animo a ser agentes de cambio", finalizó, participando en investigaciones colaborando entre profesores y alumnos para explorar nuevos horizontes del conocimiento. "Vuestra implicación y esfuerzo son fundamentales", abundó, para alcanzar las aspiraciones colectivas de la universidad: lograr un futuro más brillante para la institución y, con ello, para toda la sociedad.
Como un "alegato a la felicidad auténtica", la universidad del Grupo Educativo CEF.- UDIMA reflexionó en su Solemne Acto de Santo Tomás de Aquino sobre una pregunta tan antigua como compleja: ¿qué es el bienestar? ¿Cómo podemos medirlo o alcanzarlo? ¿Es contrario al esfuerzo? No son preguntas fáciles de responder, algunas llevan toda una vida, como exponían el rector de UDIMA, Eugenio Lanzadera, o la profesora Ana Huertes en su lección magistral. Pero el esfuerzo es un camino para abrir esa felicidad para "estar orgullosos de nosotros mismos", y el bienestar es algo mucho más amplio y personal de cada uno. ¿Puede el conocimiento acercarnos al ansiado bienestar?
Redacción CEF.- UDIMA | Fotografías: Raúl Pérez Salvador
Durante el tradicional acto en el campus de Collado Villalba de UDIMA, el rector Eugenio Lanzadera, (acompañado de la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, y de su secretario general, Ricardo Romero), la universidad concedió el merecido reconocimiento tanto los mejores alumnos en Grado y Máster, así como a los nuevos nombres que se incorporan a la Academia de Doctores (17 en el último año académico 2023-2024), y aquellos que han logrado acreditaciones de Contratado Doctor o Profesor Titular de Universidad, o los diferentes sexenios de investigación. Además otorgó las ya tradicionales Medallas de Honor de la Universidad a las empresas cuyo compromiso formativo es más activo con el grupo educativo.
Para escenificar ese esfuerzo que luego "nos dará la felicidad", el rector de UDIMA recordó en primer lugar las palabras del presidente de honor del Grupo CEF.- UDIMA, Roque de las Heras: "Apuesta por las personas jóvenes: por las que tienen todavía pendiente el desarrollo de toda su carrera académica, porque son las que más te van a aportar". Después, apostó por la decana de la nueva Facultad de las Ciencias de la Psicología de la Salud, Eva Izquierdo, para ilustrar con los frutos de ese esfuerzo.
"Un ejemplo de profesora en plena carrera académica", decía Lanzadera que ponía en valor la "calidad de los profesores, titulaciones y alumnos" de su Facultad y, con ello, de la universidad. Para la nueva decana, la apuesta por el bienestar como temática central del acto a través de la psicología supone "un acierto", que ella respaldó con el "esfuerzo, la alegría y las ganas" puestas en mejorar tanto las titulaciones actuales como las nuevas: un Grado en Logopedia, un Máster en Prevención del Suicidio, un Máster en Investigación en Trauma Psicológico, así como un doctorado enmarcado en estos ámbitos y una clínica en intervención psicológica y logopédica.
La lección magistral que vino a continuación a cargo de la psicóloga y profesora Ana Huertes, abordó directamente lo que la filosofía y la psicología llevan tiempo tratando de dilucidar: qué es el bienestar y cómo podemos operativizar un constructo tan complejo para alcanzarlo, tanto a nivel individual como colectivo. Desde las dos corrientes principales, el hedonismo y el eudemonismo, la docente trasladó algunas de las teorías más representativas para ir, con la primera, al acopio de experiencias positivas (y evitando el malestar) hasta el sentido de un bienestar más holístico y profundo de la vida.
Por un lado, la pirámide de necesidades esenciales de Abraham Maslow y su bienestar obtenido a través de la autorrealización (cuya preocupación política e investigadora por aquellos que no pueden satisfacerla sigue "muy vigente", defendió Huertes). Por otro, el modelo multidimensional de Carol Ryff, centrado en la auto aceptación, que nos anima a aceptar nuestras limitaciones y buscar en qué podemos destacar. Para ello es importante buscar "el dominio del entorno" y desarrollar una gran "capacidad para afrontar los desafíos de la vida" y poder darle así un propósito a esta, señalaba la profesora.
Por último, el modelo PERMA de Martin Seligman, una mezcla de experiencias positivas que ensalza los lazos y la interacción con los demás para desarrollar aspectos como la solidaridad, que nos ayudará a conseguir nuestros propios objetivos y dotarnos de esa autorrealización. Y con ello también darle un sentido profundo a nuestra vida, definida para él como una combinación "de actividades de compromiso", aquellas que disfrutamos (en ese 'efecto flow') aún siendo más o menos difíciles.
Todo ello es posible con herramientas que nos aporten relajación (evocar olores o colores, el mindfulness), y rutinas que potencien nuestro autocuidado (higiene del sueño, actividad física, ocio, deporte), así como objetivos realistas y retrospectivas positivos, con las que buscamos una conexión más positiva con nuestro entorno, o a aprender a convivir con lo que menos nos gusta de nosotros. La profesora animó a los presentes: "Pensaréis que para todo esto necesitamos dos vidas, pero sólo necesitas practicar alguna de estas tareas para notar un efecto positivo, y sin efectos negativos, a diferencia de los fármacos".
Entre los galardonados como Premio Extraordinario de Fin de Grado (5 alumnos) y de Fin de Máster (15 alumnos), dos alumnos tomaron la palabra para ejercer la tradicional representación del resto de sus compañeros galardonados. En primer lugar, Francisco Javier Berrozpe García (Premio Extraordinario de Grado en Psicología), quien tras pasar años atrás por la universidad presencial, descubrió en UDIMA algo nuevo y positivo. Vivió ese efecto flow, pero también debió aprender a reorganizarse y planificar "en los momentos de cansancio". Cada uno con sus circunstancias, Berrozpe estableció como el resto de sus compañeros su ritmo en ese "maratón individual" que es formarse en UDIMA.
Pero en ese maratón el apoyo recibido "también fue individual", dijo, agradeciendo a los profesores su trabajo y dedicación, respondiendo "siempre" en foros, tutorías y hasta devolviendo llamadas; "un detalle de compromiso del que hablaba Seligman". Y añadió: "Me ha gustado mucho la cultura de esta universidad, porque invitáis a la responsabilidad individual, la iniciativa personal y la ética; valores en los que creo y considero esenciales en un mundo cada vez más virtual".
Por su parte, María Macarena Cabeza García (Máster Universitario en Práctica de la Abogacía y de la Procura) reveló cómo gracias a UDIMA logró combinar su vocación por la abogacía con su interés por el business analytics. "Mirando con perspectiva, una decisión acertada hacer este máster, por su estructura, flexibilidad y adaptación", aseveraba.
En sus palabras felicitó a UDIMA por lograr mantenerla conectada estudiando a distancia, algo que "fácilmente" puede perderse. "Además puedo decir que realmente he aprendido Derecho" dijo, destacando el componente práctico de su formación con el Grupo Educativo, que calificó como "excepcional, completa e integral". En su opinión, gracias al máster el examen de acceso a la abogacía "no fue más que un mero trámite" para poder ejercer en el despacho en el que ahora se encuentra. Todo ello por haberse formado en un entorno "excepcional", agradeció.
De los 17 nuevos doctores que recibieron su birrete y su abrazo (bienvenidos por Andrés Delgado, director del programa de doctorado en Derecho y Sociedad de UDIMA), el rector Lanzadera convidó, de manera sorpresiva y fuera protocolo, a Ramón Tinao Llerandi (doctorado en La restitución de la posesión de la vivienda en los procesos de desahucio. ¿Protección del legítimo poseedor o del ocupante?) para que hablase en nombre de todos ellos. El doctor agradeció especialmente al presidente honorífico de CEF.- UDIMA, Roque de las Heras, por haberle animado a dedicarse a la docencia: "Gracias a esa persona, dos décadas después estoy aquí, con tan insignes compañeros".
En total se reconocieron también a los doctores de la mano de David Lizcano, vicerrector de investigación de UDIMA: Álvaro Adán Vega, Bianca Jahlile Barceló Sandoval, Víctor Ramón Cortizo Rodríguez, Alejandro Manuel Dávila Ouviña, Rafael Díaz Cruz, Antonio Díaz Martín, Vanessa Fernández Chamorro, Fernando Gallego Osuna, Nathalie María Concepción García, Hualong Jin, Manuel Javier Martínez Pérez, Maria Dolores Pena Rey, Jorge Gabriel Pol Pujol, Maria Asuncion Cano Escoriaza, Franz Paúl Guzmán Galarza Y Omar Antonio Rivas García.
Y también se reconoció la acreditación como nuevos Doctores UDIMA a: Vanessa Fernández Chamorro, Nerea Barez Palomo, José Luis Estévez, Verónica Nistal Anta, Yanko Ordóñez Ontiveros y María Del Sequeros Pedroso. Así como a los que han conseguido su acreditación como Profesor Contratado Doctor (10 profesores); Profesor Titular (10 profesores) y que han obtenido Sexenios de Investigación (15 profesores).
Juan Luis Rubio, vicerrector de Relaciones Universidad-Empresa de UDIMA, dio paso al último bloque de reconocimientos de la jornada: la entrega de las Medallas de Honor de la Universidad a las Empresas, dedicadas a aquellas organizaciones que colaboran activamente con la universidad en diferentes ámbitos como los títulos propios, pero también a quienes identifican al Grupo Educativo como proveedor de referencia en formación, así como para las que gestionan las prácticas de los alumnos CEF.- UDIMA; algo "tan importante para todo el desarrollo de nuestros Grados y Másteres", reivindicaba el vicerrector.
Maria Eugenia Zumel, directora de RR.HH. y doña Laura Lizondo, Departamento de RR.HH, recogieron las medallas en nombre de la firma legal BDO, a la que Rubio agradeció su dedicación con los alumnos para las prácticas curriculares, así como su apuesta: "Que la educación y la práctica de lo aprendido es una inversión clave para el éxito". Desde la empresa, las representantes agradecieron la aportación del Grupo Educativo en cuanto a la incorporación de perfiles profesionales que acaban llegando a sus clientes y les ayudan a mejorar su negocio: "cerca del 50% proviene de vuestros centros"; "vuestra ayuda nos hace ser más grandes".
Después, Gabriel Pitarch recogía la medalla en nombre de Tiro Práctico Defensivo. El director de esta academia de formación, especializada en en el ámbito de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, reivindicó a su personal como el mayor activo de la organización. Algo que ha mejorado gracias a la colaboración con UDIMA, que ha supuesto "un puente hacia la excelencia" para definirles y para "estar en la vanguardia de la formación" y poder así responder a las demandas del mercado. "Estoy seguro de que juntos seguiremos construyendo una organización donde el respecto, la colaboración y la excelencia sean nuestras señas de identidad", remarcaba Pitarch.
BCE Caja Rural recibió la última medalla, recogida por Pilar Ruíz (directora de Consultoría de Gestión de Personas) y Lucía Rodríguez (Departamento de Gestión y Desarrollo). Un símbolo para premiar su "genuino compromiso con el desarrollo profesional y personal de todos sus colaboradores", decía el vicerrector Rubio, que beneficia tanto a su organización como a toda la sociedad al promover la innovación y la competitividad.
Desde la cooperativa de crédito, las representantes recibieron este "privilegio" con gratitud y alegría: "Agradecemos a UDIMA por ser un faro de conocimiento y por inspirarnos a seguir creciendo y contribuyendo con pasión. Este honor nos motiva a continuar con la generación de impacto positivo, a innovar y devolver a la sociedad todo lo recibido".
Cerró la jornada la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, dedicando sus agradecimientos a los premios extraordinarios en Grado y Máster por su esfuerzo y tesón "dignos de admiración", así como a la ponente magistral Ana Huertes, a los doctores y las empresas, "compañeras de viaje en la formación continua". A los doctores les animó a seguir en la investigación compartiendo su conocimiento, y les recordó que, aunque pocos alcancen la fama por ella, cada investigador contribuye "con un valioso grano de arena al desarrollo humano".
Subrayó la importancia de la formación, además de la investigación, para que una universidad avance, y redobló su confianza en el buen hacer y los valores que vertebran la institución: una universidad "cercana sostenible e innovadora con el objetivo de mejorar la sociedad".
Antes de finalizar, se detuvo en uno de los grandes temas de actualidad: el impacto de la inteligencia artificial en la educación, cuyo impacto transformador, dijo, "no podemos ignorar". La IA está dando lugar a herramientas muy poderosas, que desde la personalización y la optimización que permiten, están revolucionando la enseñanza. No obstante, la presidenta advirtió que esta tecnología debe usarse "con responsabilidad y ética" para que beneficien "a toda la comunidad académica". Y no deben alejar a los profesionales de la educación de su fin último: "Inspirar y fomentar el verdadero aprendizaje" de los alumnos, es decir, su crecimiento practicando lo estudiado.
"Os animo a ser agentes de cambio", finalizó, participando en investigaciones colaborando entre profesores y alumnos para explorar nuevos horizontes del conocimiento. "Vuestra implicación y esfuerzo son fundamentales", abundó, para alcanzar las aspiraciones colectivas de la universidad: lograr un futuro más brillante para la institución y, con ello, para toda la sociedad.
Como un "alegato a la felicidad auténtica", la universidad del Grupo Educativo CEF.- UDIMA reflexionó en su Solemne Acto de Santo Tomás de Aquino sobre una pregunta tan antigua como compleja: ¿qué es el bienestar? ¿Cómo podemos medirlo o alcanzarlo? ¿Es contrario al esfuerzo? No son preguntas fáciles de responder, algunas llevan toda una vida, como exponían el rector de UDIMA, Eugenio Lanzadera, o la profesora Ana Huertes en su lección magistral. Pero el esfuerzo es un camino para abrir esa felicidad para "estar orgullosos de nosotros mismos", y el bienestar es algo mucho más amplio y personal de cada uno. ¿Puede el conocimiento acercarnos al ansiado bienestar?
Redacción CEF.- UDIMA | Fotografías: Raúl Pérez Salvador
Durante el tradicional acto en el campus de Collado Villalba de UDIMA, el rector Eugenio Lanzadera, (acompañado de la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, y de su secretario general, Ricardo Romero), la universidad concedió el merecido reconocimiento tanto los mejores alumnos en Grado y Máster, así como a los nuevos nombres que se incorporan a la Academia de Doctores (17 en el último año académico 2023-2024), y aquellos que han logrado acreditaciones de Contratado Doctor o Profesor Titular de Universidad, o los diferentes sexenios de investigación. Además otorgó las ya tradicionales Medallas de Honor de la Universidad a las empresas cuyo compromiso formativo es más activo con el grupo educativo.
Para escenificar ese esfuerzo que luego "nos dará la felicidad", el rector de UDIMA recordó en primer lugar las palabras del presidente de honor del Grupo CEF.- UDIMA, Roque de las Heras: "Apuesta por las personas jóvenes: por las que tienen todavía pendiente el desarrollo de toda su carrera académica, porque son las que más te van a aportar". Después, apostó por la decana de la nueva Facultad de las Ciencias de la Psicología de la Salud, Eva Izquierdo, para ilustrar con los frutos de ese esfuerzo.
"Un ejemplo de profesora en plena carrera académica", decía Lanzadera que ponía en valor la "calidad de los profesores, titulaciones y alumnos" de su Facultad y, con ello, de la universidad. Para la nueva decana, la apuesta por el bienestar como temática central del acto a través de la psicología supone "un acierto", que ella respaldó con el "esfuerzo, la alegría y las ganas" puestas en mejorar tanto las titulaciones actuales como las nuevas: un Grado en Logopedia, un Máster en Prevención del Suicidio, un Máster en Investigación en Trauma Psicológico, así como un doctorado enmarcado en estos ámbitos y una clínica en intervención psicológica y logopédica.
La lección magistral que vino a continuación a cargo de la psicóloga y profesora Ana Huertes, abordó directamente lo que la filosofía y la psicología llevan tiempo tratando de dilucidar: qué es el bienestar y cómo podemos operativizar un constructo tan complejo para alcanzarlo, tanto a nivel individual como colectivo. Desde las dos corrientes principales, el hedonismo y el eudemonismo, la docente trasladó algunas de las teorías más representativas para ir, con la primera, al acopio de experiencias positivas (y evitando el malestar) hasta el sentido de un bienestar más holístico y profundo de la vida.
Por un lado, la pirámide de necesidades esenciales de Abraham Maslow y su bienestar obtenido a través de la autorrealización (cuya preocupación política e investigadora por aquellos que no pueden satisfacerla sigue "muy vigente", defendió Huertes). Por otro, el modelo multidimensional de Carol Ryff, centrado en la auto aceptación, que nos anima a aceptar nuestras limitaciones y buscar en qué podemos destacar. Para ello es importante buscar "el dominio del entorno" y desarrollar una gran "capacidad para afrontar los desafíos de la vida" y poder darle así un propósito a esta, señalaba la profesora.
Por último, el modelo PERMA de Martin Seligman, una mezcla de experiencias positivas que ensalza los lazos y la interacción con los demás para desarrollar aspectos como la solidaridad, que nos ayudará a conseguir nuestros propios objetivos y dotarnos de esa autorrealización. Y con ello también darle un sentido profundo a nuestra vida, definida para él como una combinación "de actividades de compromiso", aquellas que disfrutamos (en ese 'efecto flow') aún siendo más o menos difíciles.
Todo ello es posible con herramientas que nos aporten relajación (evocar olores o colores, el mindfulness), y rutinas que potencien nuestro autocuidado (higiene del sueño, actividad física, ocio, deporte), así como objetivos realistas y retrospectivas positivos, con las que buscamos una conexión más positiva con nuestro entorno, o a aprender a convivir con lo que menos nos gusta de nosotros. La profesora animó a los presentes: "Pensaréis que para todo esto necesitamos dos vidas, pero sólo necesitas practicar alguna de estas tareas para notar un efecto positivo, y sin efectos negativos, a diferencia de los fármacos".
Entre los galardonados como Premio Extraordinario de Fin de Grado (5 alumnos) y de Fin de Máster (15 alumnos), dos alumnos tomaron la palabra para ejercer la tradicional representación del resto de sus compañeros galardonados. En primer lugar, Francisco Javier Berrozpe García (Premio Extraordinario de Grado en Psicología), quien tras pasar años atrás por la universidad presencial, descubrió en UDIMA algo nuevo y positivo. Vivió ese efecto flow, pero también debió aprender a reorganizarse y planificar "en los momentos de cansancio". Cada uno con sus circunstancias, Berrozpe estableció como el resto de sus compañeros su ritmo en ese "maratón individual" que es formarse en UDIMA.
Pero en ese maratón el apoyo recibido "también fue individual", dijo, agradeciendo a los profesores su trabajo y dedicación, respondiendo "siempre" en foros, tutorías y hasta devolviendo llamadas; "un detalle de compromiso del que hablaba Seligman". Y añadió: "Me ha gustado mucho la cultura de esta universidad, porque invitáis a la responsabilidad individual, la iniciativa personal y la ética; valores en los que creo y considero esenciales en un mundo cada vez más virtual".
Por su parte, María Macarena Cabeza García (Máster Universitario en Práctica de la Abogacía y de la Procura) reveló cómo gracias a UDIMA logró combinar su vocación por la abogacía con su interés por el business analytics. "Mirando con perspectiva, una decisión acertada hacer este máster, por su estructura, flexibilidad y adaptación", aseveraba.
En sus palabras felicitó a UDIMA por lograr mantenerla conectada estudiando a distancia, algo que "fácilmente" puede perderse. "Además puedo decir que realmente he aprendido Derecho" dijo, destacando el componente práctico de su formación con el Grupo Educativo, que calificó como "excepcional, completa e integral". En su opinión, gracias al máster el examen de acceso a la abogacía "no fue más que un mero trámite" para poder ejercer en el despacho en el que ahora se encuentra. Todo ello por haberse formado en un entorno "excepcional", agradeció.
De los 17 nuevos doctores que recibieron su birrete y su abrazo (bienvenidos por Andrés Delgado, director del programa de doctorado en Derecho y Sociedad de UDIMA), el rector Lanzadera convidó, de manera sorpresiva y fuera protocolo, a Ramón Tinao Llerandi (doctorado en La restitución de la posesión de la vivienda en los procesos de desahucio. ¿Protección del legítimo poseedor o del ocupante?) para que hablase en nombre de todos ellos. El doctor agradeció especialmente al presidente honorífico de CEF.- UDIMA, Roque de las Heras, por haberle animado a dedicarse a la docencia: "Gracias a esa persona, dos décadas después estoy aquí, con tan insignes compañeros".
En total se reconocieron también a los doctores de la mano de David Lizcano, vicerrector de investigación de UDIMA: Álvaro Adán Vega, Bianca Jahlile Barceló Sandoval, Víctor Ramón Cortizo Rodríguez, Alejandro Manuel Dávila Ouviña, Rafael Díaz Cruz, Antonio Díaz Martín, Vanessa Fernández Chamorro, Fernando Gallego Osuna, Nathalie María Concepción García, Hualong Jin, Manuel Javier Martínez Pérez, Maria Dolores Pena Rey, Jorge Gabriel Pol Pujol, Maria Asuncion Cano Escoriaza, Franz Paúl Guzmán Galarza Y Omar Antonio Rivas García.
Y también se reconoció la acreditación como nuevos Doctores UDIMA a: Vanessa Fernández Chamorro, Nerea Barez Palomo, José Luis Estévez, Verónica Nistal Anta, Yanko Ordóñez Ontiveros y María Del Sequeros Pedroso. Así como a los que han conseguido su acreditación como Profesor Contratado Doctor (10 profesores); Profesor Titular (10 profesores) y que han obtenido Sexenios de Investigación (15 profesores).
Juan Luis Rubio, vicerrector de Relaciones Universidad-Empresa de UDIMA, dio paso al último bloque de reconocimientos de la jornada: la entrega de las Medallas de Honor de la Universidad a las Empresas, dedicadas a aquellas organizaciones que colaboran activamente con la universidad en diferentes ámbitos como los títulos propios, pero también a quienes identifican al Grupo Educativo como proveedor de referencia en formación, así como para las que gestionan las prácticas de los alumnos CEF.- UDIMA; algo "tan importante para todo el desarrollo de nuestros Grados y Másteres", reivindicaba el vicerrector.
Maria Eugenia Zumel, directora de RR.HH. y doña Laura Lizondo, Departamento de RR.HH, recogieron las medallas en nombre de la firma legal BDO, a la que Rubio agradeció su dedicación con los alumnos para las prácticas curriculares, así como su apuesta: "Que la educación y la práctica de lo aprendido es una inversión clave para el éxito". Desde la empresa, las representantes agradecieron la aportación del Grupo Educativo en cuanto a la incorporación de perfiles profesionales que acaban llegando a sus clientes y les ayudan a mejorar su negocio: "cerca del 50% proviene de vuestros centros"; "vuestra ayuda nos hace ser más grandes".
Después, Gabriel Pitarch recogía la medalla en nombre de Tiro Práctico Defensivo. El director de esta academia de formación, especializada en en el ámbito de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, reivindicó a su personal como el mayor activo de la organización. Algo que ha mejorado gracias a la colaboración con UDIMA, que ha supuesto "un puente hacia la excelencia" para definirles y para "estar en la vanguardia de la formación" y poder así responder a las demandas del mercado. "Estoy seguro de que juntos seguiremos construyendo una organización donde el respecto, la colaboración y la excelencia sean nuestras señas de identidad", remarcaba Pitarch.
BCE Caja Rural recibió la última medalla, recogida por Pilar Ruíz (directora de Consultoría de Gestión de Personas) y Lucía Rodríguez (Departamento de Gestión y Desarrollo). Un símbolo para premiar su "genuino compromiso con el desarrollo profesional y personal de todos sus colaboradores", decía el vicerrector Rubio, que beneficia tanto a su organización como a toda la sociedad al promover la innovación y la competitividad.
Desde la cooperativa de crédito, las representantes recibieron este "privilegio" con gratitud y alegría: "Agradecemos a UDIMA por ser un faro de conocimiento y por inspirarnos a seguir creciendo y contribuyendo con pasión. Este honor nos motiva a continuar con la generación de impacto positivo, a innovar y devolver a la sociedad todo lo recibido".
Cerró la jornada la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, dedicando sus agradecimientos a los premios extraordinarios en Grado y Máster por su esfuerzo y tesón "dignos de admiración", así como a la ponente magistral Ana Huertes, a los doctores y las empresas, "compañeras de viaje en la formación continua". A los doctores les animó a seguir en la investigación compartiendo su conocimiento, y les recordó que, aunque pocos alcancen la fama por ella, cada investigador contribuye "con un valioso grano de arena al desarrollo humano".
Subrayó la importancia de la formación, además de la investigación, para que una universidad avance, y redobló su confianza en el buen hacer y los valores que vertebran la institución: una universidad "cercana sostenible e innovadora con el objetivo de mejorar la sociedad".
Antes de finalizar, se detuvo en uno de los grandes temas de actualidad: el impacto de la inteligencia artificial en la educación, cuyo impacto transformador, dijo, "no podemos ignorar". La IA está dando lugar a herramientas muy poderosas, que desde la personalización y la optimización que permiten, están revolucionando la enseñanza. No obstante, la presidenta advirtió que esta tecnología debe usarse "con responsabilidad y ética" para que beneficien "a toda la comunidad académica". Y no deben alejar a los profesionales de la educación de su fin último: "Inspirar y fomentar el verdadero aprendizaje" de los alumnos, es decir, su crecimiento practicando lo estudiado.
"Os animo a ser agentes de cambio", finalizó, participando en investigaciones colaborando entre profesores y alumnos para explorar nuevos horizontes del conocimiento. "Vuestra implicación y esfuerzo son fundamentales", abundó, para alcanzar las aspiraciones colectivas de la universidad: lograr un futuro más brillante para la institución y, con ello, para toda la sociedad.
Como un "alegato a la felicidad auténtica", la universidad del Grupo Educativo CEF.- UDIMA reflexionó en su Solemne Acto de Santo Tomás de Aquino sobre una pregunta tan antigua como compleja: ¿qué es el bienestar? ¿Cómo podemos medirlo o alcanzarlo? ¿Es contrario al esfuerzo? No son preguntas fáciles de responder, algunas llevan toda una vida, como exponían el rector de UDIMA, Eugenio Lanzadera, o la profesora Ana Huertes en su lección magistral. Pero el esfuerzo es un camino para abrir esa felicidad para "estar orgullosos de nosotros mismos", y el bienestar es algo mucho más amplio y personal de cada uno. ¿Puede el conocimiento acercarnos al ansiado bienestar?
Redacción CEF.- UDIMA | Fotografías: Raúl Pérez Salvador
Durante el tradicional acto en el campus de Collado Villalba de UDIMA, el rector Eugenio Lanzadera, (acompañado de la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, y de su secretario general, Ricardo Romero), la universidad concedió el merecido reconocimiento tanto los mejores alumnos en Grado y Máster, así como a los nuevos nombres que se incorporan a la Academia de Doctores (17 en el último año académico 2023-2024), y aquellos que han logrado acreditaciones de Contratado Doctor o Profesor Titular de Universidad, o los diferentes sexenios de investigación. Además otorgó las ya tradicionales Medallas de Honor de la Universidad a las empresas cuyo compromiso formativo es más activo con el grupo educativo.
Para escenificar ese esfuerzo que luego "nos dará la felicidad", el rector de UDIMA recordó en primer lugar las palabras del presidente de honor del Grupo CEF.- UDIMA, Roque de las Heras: "Apuesta por las personas jóvenes: por las que tienen todavía pendiente el desarrollo de toda su carrera académica, porque son las que más te van a aportar". Después, apostó por la decana de la nueva Facultad de las Ciencias de la Psicología de la Salud, Eva Izquierdo, para ilustrar con los frutos de ese esfuerzo.
"Un ejemplo de profesora en plena carrera académica", decía Lanzadera que ponía en valor la "calidad de los profesores, titulaciones y alumnos" de su Facultad y, con ello, de la universidad. Para la nueva decana, la apuesta por el bienestar como temática central del acto a través de la psicología supone "un acierto", que ella respaldó con el "esfuerzo, la alegría y las ganas" puestas en mejorar tanto las titulaciones actuales como las nuevas: un Grado en Logopedia, un Máster en Prevención del Suicidio, un Máster en Investigación en Trauma Psicológico, así como un doctorado enmarcado en estos ámbitos y una clínica en intervención psicológica y logopédica.
La lección magistral que vino a continuación a cargo de la psicóloga y profesora Ana Huertes, abordó directamente lo que la filosofía y la psicología llevan tiempo tratando de dilucidar: qué es el bienestar y cómo podemos operativizar un constructo tan complejo para alcanzarlo, tanto a nivel individual como colectivo. Desde las dos corrientes principales, el hedonismo y el eudemonismo, la docente trasladó algunas de las teorías más representativas para ir, con la primera, al acopio de experiencias positivas (y evitando el malestar) hasta el sentido de un bienestar más holístico y profundo de la vida.
Por un lado, la pirámide de necesidades esenciales de Abraham Maslow y su bienestar obtenido a través de la autorrealización (cuya preocupación política e investigadora por aquellos que no pueden satisfacerla sigue "muy vigente", defendió Huertes). Por otro, el modelo multidimensional de Carol Ryff, centrado en la auto aceptación, que nos anima a aceptar nuestras limitaciones y buscar en qué podemos destacar. Para ello es importante buscar "el dominio del entorno" y desarrollar una gran "capacidad para afrontar los desafíos de la vida" y poder darle así un propósito a esta, señalaba la profesora.
Por último, el modelo PERMA de Martin Seligman, una mezcla de experiencias positivas que ensalza los lazos y la interacción con los demás para desarrollar aspectos como la solidaridad, que nos ayudará a conseguir nuestros propios objetivos y dotarnos de esa autorrealización. Y con ello también darle un sentido profundo a nuestra vida, definida para él como una combinación "de actividades de compromiso", aquellas que disfrutamos (en ese 'efecto flow') aún siendo más o menos difíciles.
Todo ello es posible con herramientas que nos aporten relajación (evocar olores o colores, el mindfulness), y rutinas que potencien nuestro autocuidado (higiene del sueño, actividad física, ocio, deporte), así como objetivos realistas y retrospectivas positivos, con las que buscamos una conexión más positiva con nuestro entorno, o a aprender a convivir con lo que menos nos gusta de nosotros. La profesora animó a los presentes: "Pensaréis que para todo esto necesitamos dos vidas, pero sólo necesitas practicar alguna de estas tareas para notar un efecto positivo, y sin efectos negativos, a diferencia de los fármacos".
Entre los galardonados como Premio Extraordinario de Fin de Grado (5 alumnos) y de Fin de Máster (15 alumnos), dos alumnos tomaron la palabra para ejercer la tradicional representación del resto de sus compañeros galardonados. En primer lugar, Francisco Javier Berrozpe García (Premio Extraordinario de Grado en Psicología), quien tras pasar años atrás por la universidad presencial, descubrió en UDIMA algo nuevo y positivo. Vivió ese efecto flow, pero también debió aprender a reorganizarse y planificar "en los momentos de cansancio". Cada uno con sus circunstancias, Berrozpe estableció como el resto de sus compañeros su ritmo en ese "maratón individual" que es formarse en UDIMA.
Pero en ese maratón el apoyo recibido "también fue individual", dijo, agradeciendo a los profesores su trabajo y dedicación, respondiendo "siempre" en foros, tutorías y hasta devolviendo llamadas; "un detalle de compromiso del que hablaba Seligman". Y añadió: "Me ha gustado mucho la cultura de esta universidad, porque invitáis a la responsabilidad individual, la iniciativa personal y la ética; valores en los que creo y considero esenciales en un mundo cada vez más virtual".
Por su parte, María Macarena Cabeza García (Máster Universitario en Práctica de la Abogacía y de la Procura) reveló cómo gracias a UDIMA logró combinar su vocación por la abogacía con su interés por el business analytics. "Mirando con perspectiva, una decisión acertada hacer este máster, por su estructura, flexibilidad y adaptación", aseveraba.
En sus palabras felicitó a UDIMA por lograr mantenerla conectada estudiando a distancia, algo que "fácilmente" puede perderse. "Además puedo decir que realmente he aprendido Derecho" dijo, destacando el componente práctico de su formación con el Grupo Educativo, que calificó como "excepcional, completa e integral". En su opinión, gracias al máster el examen de acceso a la abogacía "no fue más que un mero trámite" para poder ejercer en el despacho en el que ahora se encuentra. Todo ello por haberse formado en un entorno "excepcional", agradeció.
De los 17 nuevos doctores que recibieron su birrete y su abrazo (bienvenidos por Andrés Delgado, director del programa de doctorado en Derecho y Sociedad de UDIMA), el rector Lanzadera convidó, de manera sorpresiva y fuera protocolo, a Ramón Tinao Llerandi (doctorado en La restitución de la posesión de la vivienda en los procesos de desahucio. ¿Protección del legítimo poseedor o del ocupante?) para que hablase en nombre de todos ellos. El doctor agradeció especialmente al presidente honorífico de CEF.- UDIMA, Roque de las Heras, por haberle animado a dedicarse a la docencia: "Gracias a esa persona, dos décadas después estoy aquí, con tan insignes compañeros".
En total se reconocieron también a los doctores de la mano de David Lizcano, vicerrector de investigación de UDIMA: Álvaro Adán Vega, Bianca Jahlile Barceló Sandoval, Víctor Ramón Cortizo Rodríguez, Alejandro Manuel Dávila Ouviña, Rafael Díaz Cruz, Antonio Díaz Martín, Vanessa Fernández Chamorro, Fernando Gallego Osuna, Nathalie María Concepción García, Hualong Jin, Manuel Javier Martínez Pérez, Maria Dolores Pena Rey, Jorge Gabriel Pol Pujol, Maria Asuncion Cano Escoriaza, Franz Paúl Guzmán Galarza Y Omar Antonio Rivas García.
Y también se reconoció la acreditación como nuevos Doctores UDIMA a: Vanessa Fernández Chamorro, Nerea Barez Palomo, José Luis Estévez, Verónica Nistal Anta, Yanko Ordóñez Ontiveros y María Del Sequeros Pedroso. Así como a los que han conseguido su acreditación como Profesor Contratado Doctor (10 profesores); Profesor Titular (10 profesores) y que han obtenido Sexenios de Investigación (15 profesores).
Juan Luis Rubio, vicerrector de Relaciones Universidad-Empresa de UDIMA, dio paso al último bloque de reconocimientos de la jornada: la entrega de las Medallas de Honor de la Universidad a las Empresas, dedicadas a aquellas organizaciones que colaboran activamente con la universidad en diferentes ámbitos como los títulos propios, pero también a quienes identifican al Grupo Educativo como proveedor de referencia en formación, así como para las que gestionan las prácticas de los alumnos CEF.- UDIMA; algo "tan importante para todo el desarrollo de nuestros Grados y Másteres", reivindicaba el vicerrector.
Maria Eugenia Zumel, directora de RR.HH. y doña Laura Lizondo, Departamento de RR.HH, recogieron las medallas en nombre de la firma legal BDO, a la que Rubio agradeció su dedicación con los alumnos para las prácticas curriculares, así como su apuesta: "Que la educación y la práctica de lo aprendido es una inversión clave para el éxito". Desde la empresa, las representantes agradecieron la aportación del Grupo Educativo en cuanto a la incorporación de perfiles profesionales que acaban llegando a sus clientes y les ayudan a mejorar su negocio: "cerca del 50% proviene de vuestros centros"; "vuestra ayuda nos hace ser más grandes".
Después, Gabriel Pitarch recogía la medalla en nombre de Tiro Práctico Defensivo. El director de esta academia de formación, especializada en en el ámbito de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, reivindicó a su personal como el mayor activo de la organización. Algo que ha mejorado gracias a la colaboración con UDIMA, que ha supuesto "un puente hacia la excelencia" para definirles y para "estar en la vanguardia de la formación" y poder así responder a las demandas del mercado. "Estoy seguro de que juntos seguiremos construyendo una organización donde el respecto, la colaboración y la excelencia sean nuestras señas de identidad", remarcaba Pitarch.
BCE Caja Rural recibió la última medalla, recogida por Pilar Ruíz (directora de Consultoría de Gestión de Personas) y Lucía Rodríguez (Departamento de Gestión y Desarrollo). Un símbolo para premiar su "genuino compromiso con el desarrollo profesional y personal de todos sus colaboradores", decía el vicerrector Rubio, que beneficia tanto a su organización como a toda la sociedad al promover la innovación y la competitividad.
Desde la cooperativa de crédito, las representantes recibieron este "privilegio" con gratitud y alegría: "Agradecemos a UDIMA por ser un faro de conocimiento y por inspirarnos a seguir creciendo y contribuyendo con pasión. Este honor nos motiva a continuar con la generación de impacto positivo, a innovar y devolver a la sociedad todo lo recibido".
Cerró la jornada la presidenta de UDIMA, Arancha de las Heras, dedicando sus agradecimientos a los premios extraordinarios en Grado y Máster por su esfuerzo y tesón "dignos de admiración", así como a la ponente magistral Ana Huertes, a los doctores y las empresas, "compañeras de viaje en la formación continua". A los doctores les animó a seguir en la investigación compartiendo su conocimiento, y les recordó que, aunque pocos alcancen la fama por ella, cada investigador contribuye "con un valioso grano de arena al desarrollo humano".
Subrayó la importancia de la formación, además de la investigación, para que una universidad avance, y redobló su confianza en el buen hacer y los valores que vertebran la institución: una universidad "cercana sostenible e innovadora con el objetivo de mejorar la sociedad".
Antes de finalizar, se detuvo en uno de los grandes temas de actualidad: el impacto de la inteligencia artificial en la educación, cuyo impacto transformador, dijo, "no podemos ignorar". La IA está dando lugar a herramientas muy poderosas, que desde la personalización y la optimización que permiten, están revolucionando la enseñanza. No obstante, la presidenta advirtió que esta tecnología debe usarse "con responsabilidad y ética" para que beneficien "a toda la comunidad académica". Y no deben alejar a los profesionales de la educación de su fin último: "Inspirar y fomentar el verdadero aprendizaje" de los alumnos, es decir, su crecimiento practicando lo estudiado.
"Os animo a ser agentes de cambio", finalizó, participando en investigaciones colaborando entre profesores y alumnos para explorar nuevos horizontes del conocimiento. "Vuestra implicación y esfuerzo son fundamentales", abundó, para alcanzar las aspiraciones colectivas de la universidad: lograr un futuro más brillante para la institución y, con ello, para toda la sociedad.