CEF.- UDIMA y Weber unen fuerzas para impulsar la investigación en economía de la salud y nuevas tecnologías

Mié, 28/10/2026

El impacto de una enfermedad va mucho más allá de sus consecuencias clínicas. También puede afectar a la vida laboral, la economía familiar y el bienestar de quienes acompañan al paciente. Comprender todas estas dimensiones resulta fundamental para evaluar el verdadero alcance de las intervenciones sanitarias y tomar decisiones que tengan en cuenta tanto la sostenibilidad del sistema como la calidad de vida de las personas.

Dar respuesta a estas cuestiones requiere combinar conocimientos económicos, sanitarios y tecnológicos. Con este propósito, CEF.- UDIMA ha firmado dos convenios de colaboración con Fundación Weber y Weber Economía y Salud, entidades especializadas en economía de la salud, investigación aplicada y evaluación de tecnologías sanitarias.

Los acuerdos, firmados el 6 de octubre de 2026, cuentan con Álvaro Hidalgo Vega, presidente de Fundación Weber y administrador único de Weber Economía y Salud, como representante de ambas entidades. Establecen un marco de cooperación para desarrollar investigaciones conjuntas, promover el intercambio académico y explorar nuevas iniciativas de formación y transferencia de conocimiento.

Detrás de esta colaboración se encuentra una idea compartida: acercar la investigación universitaria a los problemas que afronta el sistema sanitario y generar conocimientos que puedan contribuir a mejorar la toma de decisiones.

Juan Casado Vela, director del Grado en Economía e investigador de CEF.- UDIMA, explica que la iniciativa surgió de conversaciones entre profesionales de ambas instituciones que identificaron oportunidades de colaboración en investigación, docencia y transferencia de conocimiento.

“Desde las primeras conversaciones identificamos oportunidades concretas para combinar nuestras capacidades en economía de la salud, innovación tecnológica y análisis avanzado de datos. Esa complementariedad es la que ha permitido dar forma a los acuerdos y sentar las bases de futuras iniciativas de investigación conjunta”.

Investigar para tomar mejores decisiones en salud

Uno de los principales ámbitos de colaboración será la economía de la salud, una disciplina que analiza cómo utilizar los recursos disponibles para mejorar los resultados sanitarios y el bienestar de la población.

Juan Casado identifica tres grandes desafíos: medir el impacto económico y social de las intervenciones sanitarias, contribuir a la sostenibilidad del sistema de salud y aprovechar mejor la información disponible para tomar decisiones fundamentadas.

En el primero de ellos, el investigador insiste en que el valor de una intervención sanitaria no debería medirse únicamente por sus resultados clínicos o su coste directo. También es necesario considerar cuestiones como la pérdida de empleo, los gastos asumidos por las familias o las desigualdades territoriales en el acceso a la atención.

A ello se añade la presión que ejercen el envejecimiento de la población y la incorporación de nuevas tecnologías sobre los recursos sanitarios.

El tercer reto está relacionado con los datos. Aunque existen grandes cantidades de información clínica, económica y social, su fragmentación y las diferencias en su gestión dificultan que puedan aprovecharse de forma conjunta.

Es precisamente aquí donde el investigador considera especialmente valiosa la combinación de capacidades de CEF.- UDIMA y Weber.

«La investigación en economía de la salud solo es útil si alguien la usa para decidir. Weber nos acerca a esa frontera, y nosotros aportamos el rigor y la continuidad que un proyecto de evidencia necesita».

La Universidad aporta su experiencia académica, sus programas de doctorado y su capacidad para formar investigadores. Weber, por su parte, incorpora su trayectoria en evaluación económica sanitaria, análisis de datos y desarrollo de proyectos aplicados a las necesidades de los distintos agentes del sector.

Economía de la salud, inteligencia artificial y salud mental

Los convenios contemplan el desarrollo de investigaciones conjuntas vinculadas especialmente a dos programas de CEF.- UDIMA: el Doctorado en Economía Empresarial y Transformación Digital y el Doctorado en Salud Mental y Prevención del Suicidio en la Era Digital.

Entre las líneas de trabajo que ambas partes han comenzado a explorar destaca la evaluación económica de tecnologías sanitarias, el análisis del coste de las enfermedades y el estudio del valor social de la innovación en salud.

La inteligencia artificial también ocupa un lugar relevante en las conversaciones. En particular, se plantea investigar el uso de modelos de lenguaje instalados en infraestructuras propias, una alternativa que permitiría trabajar con mayor control sobre el tratamiento y la confidencialidad de información especialmente sensible.

Para Casado, combinar las posibilidades de las nuevas tecnologías con el análisis económico puede abrir oportunidades para generar evidencias útiles, siempre que se garantice la protección de los datos y el rigor científico.

Otro de los ámbitos considerados es la salud mental, con posibles investigaciones sobre la carga socioeconómica de los trastornos mentales, la evaluación de programas de prevención y el uso responsable de herramientas digitales para la detección temprana.

Estas propuestas se encuentran todavía en una fase inicial y deberán concretarse entre las entidades participantes antes de su puesta en marcha.

Nuevas oportunidades para investigadores y doctorandos

La colaboración también contempla el intercambio de profesores, investigadores y estudiantes, la organización de seminarios y la posibilidad de desarrollar trabajos académicos conjuntos.

Para los doctorandos, uno de los principales atractivos sería participar en investigaciones conectadas con necesidades reales del sector sanitario, trabajando con profesionales especializados y con preguntas que puedan tener aplicación fuera del entorno universitario.

Entre las posibilidades que se están valorando figuran la codirección de tesis, el acceso a proyectos de investigación aplicada y la elaboración de publicaciones o informes dirigidos a profesionales e instituciones del ámbito sanitario.

“Un doctorando que desarrolla su investigación en contacto con problemas reales y con profesionales del sector sanitario adquiere una perspectiva especialmente valiosa, tanto desde el punto de vista académico como profesional”, afirma Casado.

El profesorado también podría beneficiarse de nuevas redes de colaboración científica y del acceso a iniciativas especializadas. En el ámbito formativo, se contempla la organización de seminarios y actividades con profesionales de la evaluación de tecnologías sanitarias.

Dos acuerdos con una misma visión

Aunque las entidades firmantes están vinculadas, Fundación Weber y Weber Economía y Salud tienen naturalezas y funciones diferentes, de ahí la formalización de dos convenios independientes.

Fundación Weber, constituida en 2017, promueve la investigación, la formación y la difusión del conocimiento en economía de la salud. Su actividad presta especial atención al valor social de la innovación sanitaria, la calidad de vida de los pacientes y la mejora de las decisiones en salud.

Por su parte, Weber Economía y Salud, consultora especializada activa desde 2012, desarrolla trabajos de investigación y asesoramiento en farmacoeconomía, evaluación de tecnologías sanitarias, análisis avanzado de datos e innovación tecnológica aplicada al ámbito sanitario.

Esta combinación permite conectar las actividades académicas y científicas con el conocimiento de problemas concretos del sector.

“Los dos convenios responden a una misma visión de colaboración, que busca conectar el conocimiento académico, la investigación y su aplicación práctica para contribuir a mejorar las decisiones en salud”, resume el director del Grado en Economía.

La iniciativa ha contado con la participación de distintos profesionales de ambas instituciones. Por parte de Weber, Álvaro Hidalgo, Elena García, directora de Innovación y Tecnología, y Patricia Ruiz Miron, Project & Business Operation Coordinator.

Desde CEF.- UDIMA, el desarrollo de esta colaboración ha sido impulsado también por Manuela Cañizares, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales; Eva Izquierdo-Sotorrío, decana de la Facultad de Psicología y Salud; y el propio Juan Casado.

Los primeros pasos de la colaboración

Más allá de las posibilidades recogidas en los convenios, las instituciones ya trabajan en distintas iniciativas para comenzar a desarrollar esta colaboración.

Una de ellas es la preparación de una propuesta conjunta para concurrir a una convocatoria de financiación de proyectos nacionales en cooperación.

También se está definiendo un programa de formación ejecutiva y una primera actividad abierta, que podría adoptar el formato de seminario o jornada sobre economía de la salud y servir como presentación pública de la colaboración ante la comunidad universitaria y otros agentes del sector.

Aunque estas iniciativas todavía se encuentran en fase de preparación, Casado confía en que los próximos meses permitan trasladar los acuerdos a actividades concretas.

«Nuestro objetivo es que, antes de que finalice el curso académico, podamos haber puesto en marcha las primeras iniciativas conjuntas y celebrado una actividad abierta a la comunidad universitaria».

Con esta colaboración, CEF.- UDIMA busca ampliar las oportunidades de investigación y formación en un ámbito donde las decisiones económicas, los avances tecnológicos y la salud están cada vez más relacionados. Un acercamiento entre universidad y sector sanitario que aspira a convertir el conocimiento científico en herramientas útiles para afrontar algunos de los desafíos actuales de la atención sanitaria.