CEF.- UDIMA presenta en un foro internacional nuevas investigaciones sobre prevención del suicidio e inteligencia artificial

Vie, 26/06/2026

La conducta suicida continúa siendo uno de los principales desafíos de salud pública a nivel internacional. Constituye además una de las principales causas externas de muerte, una realidad que ha impulsado el desarrollo de nuevas líneas de investigación orientadas tanto a la prevención temprana como a la mejora de la formación de los profesionales que trabajan en este ámbito.

Los profesores Elena Brenlla, Martina Medolla y Andrés Pemau han representado a CEF.- UDIMA en el 10th Suicide & Self-harm Early & Mid-Career Researchers’ Forum (EMCRF26), un encuentro internacional organizado por la Suicidal Behaviour Research Laboratory (SBRL) que reúne a investigadores emergentes especializados en conducta suicida y autolesiones. El equipo ha presentado dos trabajos científicos centrados en el aprovechamiento de las tecnologías digitales y la inteligencia artificial para mejorar la prevención del suicidio y la formación especializada.

Tecnología al servicio de la prevención en adolescentes

Uno de los trabajos presentados, Prevención de la conducta suicida en adolescentes: evidencia empírica y desarrollo de una intervención digital, liderado por Martina Medolla, aborda la prevención de la conducta suicida en adolescentes a través de intervenciones digitales basadas en la evidencia científica.

La investigadora recuerda que la adolescencia constituye una etapa especialmente sensible. Es un período de especial vulnerabilidad debido a los múltiples cambios biológicos, psicológicos y sociales que se producen en esta etapa. Además, el suicidio constituye una de las principales causas de muerte entre los jóvenes”.

A ello se suma una realidad cada vez más evidente: los adolescentes desarrollan gran parte de sus relaciones y experiencias en entornos digitales. “Los adolescentes actuales se comunican a través de entornos digitales. Por ello, resulta fundamental desarrollar y evaluar nuevas estrategias preventivas que sean accesibles, atractivas y acordes con su realidad cotidiana”.

El trabajo combina dos enfoques complementarios. Por un lado, analiza cuantitativamente la evidencia científica existente sobre la eficacia de las intervenciones tecnológicas en la reducción de la ideación suicida. Por otro, propone el diseño de una intervención preventiva digital dirigida a adolescentes de entre 12 y 18 años.

Según la profesora Medolla, una de las principales fortalezas del proyecto reside precisamente en esa conexión entre investigación y aplicación práctica. “Primero analizamos qué sabemos actualmente sobre la eficacia de las intervenciones digitales mediante un metaanálisis y, a partir de esos resultados, diseñamos una propuesta de intervención basada en las variables psicológicas que la literatura identifica como relevantes para la prevención de la conducta suicida”

Entre esos mecanismos destacan especialmente factores protectores como la regulación emocional y las razones para vivir, dos variables que tienen especial importancia en la prevención de la conducta suicida.

Sin embargo, en situaciones como estas, siempre es importante recordar que el papel de la tecnología debe entenderse siempre como un complemento y no como un sustituto de la atención profesional. “Su valor no reside en reemplazar la relación humana o la atención profesional, sino en actuar como un puente que facilite el acompañamiento y el acceso a ayuda especializada cuando sea necesario”, afirma.

Entrenar habilidades clínicas mediante pacientes generados por IA

El segundo trabajo presentado, Pacientes generados por IA en la formación de habilidades de evaluación del riesgo de suicidio: el proyecto de innovación educativa Prometeo, una iniciativa de innovación docente desarrollada por el claustro del Máster en Prevención del suicidio de CEF.- UDIMA.

La propuesta explora el potencial de la inteligencia artificial para entrenar habilidades de entrevista clínica y evaluación del riesgo suicida mediante pacientes virtuales generados por IA.

Según explican Brenlla y Pemau, este tipo de competencias requieren una práctica constante y supervisada. “El entrenamiento en habilidades clínicas sensibles, como puede ser la evaluación en contexto de riesgo de suicidio, requiere de práctica repetida y supervisada, algo que se denomina práctica deliberada”, señalan.

Sin embargo, este tipo de formación suele exigir importantes recursos materiales y humanos, además de plantear dificultades cuando se trabaja en contextos de especial sensibilidad. En este escenario, la inteligencia artificial ofrece nuevas posibilidades.

“La IA podría ayudar a generar un entorno seguro y realista en el que practicar las habilidades de entrevista necesarias, con bajo coste y poco riesgo”, explican.

Entre las ventajas de este modelo destaca la posibilidad de repetir los entrenamientos tantas veces como sea necesario, recibir retroalimentación inmediata y trabajar con una amplia variedad de situaciones clínicas sin comprometer la seguridad de pacientes o estudiantes.

“Permite un entrenamiento repetido y con feedback inmediato, sin poner en riesgo a pacientes ni alumnos. Además, ofrece una interacción con mayor variabilidad que los casos completamente guionizados, manteniendo un elevado grado de control y personalización”, añaden.

Para garantizar la calidad y el rigor del proyecto, todos los casos están siendo desarrollados y revisados por los demás docentes del máster. 

“Estamos llevando a cabo desde el claustro del máster el diseño de los casos, contando con distintas rondas de revisión y cambios para garantizar que sean adecuados y se adapten a nuestras necesidades”.

Innovación para afrontar los retos de la salud mental

Ambos proyectos, según los investigadores comparten una misma visión sobre el papel que pueden desempeñar las nuevas tecnologías en el ámbito de la salud mental.

“Intentamos sacar el máximo partido a la realidad digital que tenemos por delante, no viendo los cambios como una amenaza sino como una oportunidad para mejorar la ayuda a las personas”, resume Andrés Pemau.

Gracias a estar presentes en este tipo de foros internacionales, CEF.- UDIMA puede “poner en valor lo novedoso de los proyectos, pudiendo compartir con investigadores internacionales altamente especializados en el área de suicidio los avances realizados desde nuestra universidad” afirman los docentes.