Este curso universitario de verano aborda la relación entre la salud mental y el funcionamiento de la voz desde un enfoque psicofisiológico integrador entre psicología y logopedia. Partiendo de la voz como un sistema psicofisiológico, se analiza cómo variables como la ansiedad, el estrés o el estado de ánimo influyen en procesos clave como la respiración, la activación del sistema nervioso, el tono muscular y la coordinación vocal. Estos factores, lejos de ser independientes, interactúan de forma constante y condicionan la calidad, estabilidad y eficiencia de la producción vocal.
El curso se centra en comprender cómo las alteraciones del estado emocional pueden reflejarse en la voz y afectar tanto a la comunicación oral como a la percepción subjetiva de la propia voz, incluyendo aspectos relacionados con la autoestima y la identidad vocal.
Desde una perspectiva aplicada, se propone un marco de comprensión que permite interpretar la voz no solo como un fenómeno técnico, sino como una manifestación integrada del estado psicofísico de la persona. En este sentido, el curso pone el foco no tanto en la corrección de la voz, sino en la comprensión del estado desde el que esta se produce. Este enfoque permite diferenciar el curso de propuestas centradas exclusivamente en la técnica vocal o la intervención clínica, situándolo en un ámbito de comprensión aplicada de la voz desde la interacción entre cuerpo, sistema nervioso y experiencia psicológica.